El pasado 18 de diciembre, la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria (CNAA), le remitió el oficio CNAA-P-214-2024, dirigido al Presidente de la República, en el cual se le propone al Gobierno nuevas acciones orientadas a mitigar los daños ocasionados al sector agro por la tormenta tropical Sara, y establecer las bases para una pronta recuperación de las actividades agropecuarias.
En el documento que consta de siete (7) páginas, la CNAA plantea las siguientes acciones: canalización de Recursos para la atención de la emergencia mediante el Sistema de Banca para el Desarrollo, la atención urgente del puerto de Caldera, regularización de personas trabajadores migrantes para la recolección de cosechas, interceder para tener audiencia con el presidente de la Junta Directiva del Banco Central con la finalidad de sugerirle algunas acciones sobre la política cambiaria (tipo de cambio).
Finalmente, esta organización como cúpula del sector aprovechó la misiva para manifestarle al Mandatario su posición respecto a la Adhesión de Costa Rica a la Alianza del Pacífico y de la integración del país al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP, por sus siglas en inglés) o Acuerdo Transpacífico.
Se adjunta copia del oficio citado.
San José, 18 de diciembre de 2024
CNAA-P-214-2024
Excelentísimo Señor
Rodrigo Chaves Dobles
Presidente de la República
Su Despacho.
Estimado señor Presidente:
Reciba un cordial saludo de parte de la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria (CNAA), organización cúpula del Sector Agropecuario Nacional.
En relación con el oficio CNAA-P-191-2024, remitido el pasado 15 de noviembre, en el cual le expusimos los graves daños ocasionados al sector agro por la tormenta tropical Sara, ocasión en que además sugerimos algunas de las posibles vías de apoyo del sector financiero, y, en aras de contribuir con propuestas específicas, respetuosamente quisiéramos concretarle los siguientes temas.
La producción agropecuaria se construye en pasos incrementales, poco a poco con gran trabajo y aportes de capital. Sin embargo, la destrucción se da en forma rápida y profunda. La emergencia ya pasó, pero las consecuencias del impacto apenas están iniciando su cuantificación.
Según los reportes preliminares actualizados, los daños en las distintas actividades se estiman en US$100.000.000. Siendo los cultivos más afectados arroz, café, caña de azúcar, hortalizas, frutas, palma aceitera, plantas, flores y follajes, y la producción pecuaria de carne y leche.
El sector cafetalero reporta una caída de frutos en zonas de maduración temprana, con una pérdida estimada de 277.145 fanegas, lo equivale en términos económicos a más de $45 millones. Por su parte, en el sector arrocero se tiene más de 1.000 hectáreas dañadas, cuya pérdida económica se estima en $2.700.000,00. Las Recuperación de las plantaciones de palma aceitera a causa de las inundaciones tomará más de dos años. Las hortalizas por tener periodos vegetativos más cortos harán sentir su efecto en los precios y en el abastecimiento en las próximas semanas y meses, y claro está, los ciudadanos tendrán que pagar un precio mayor para consumir estos alimentos, impactando la economía doméstica de las familias.
El sector lechero, ha estimado el impacto asociado en un 5% de la producción nacional. No obstante, las fincas en las zonas con mayores afectaciones han reportado reducciones en su producción que oscilan entre un 20% y un 30%.
Esta reducción en la producción lechera tiene un valor de mercado de 65 millones de colones al día, recursos que no están siendo percibidos por los productores, afectando significativamente su flujo de efectivo y capacidad de pago, asimismo, es preciso indicar que su recuperación es lenta y costosa.
En el caso del sector de ganado de carne, nuestros asociados han reportado daños de gran magnitud, específicamente en los cantones de Santa Cruz, Carillo y, Nicoya, en donde se reporta mortalidad y animales enfermos, las pasturas se encuentran deterioradas lo que causa la pérdida significativa de peso en los animales provocando un faltante de alimento para los semovientes.
Es importante mencionar que, en los cantones citados, también se tienen series afectaciones en el cultivo de caña de azúcar, con estimaciones de pérdida de áreas de cultivo aproximadamente de 800 hectáreas.
Es por ello que, proponemos al Gobierno de la República nuevas acciones orientadas a mitigar los daños y establecer las bases para una pronta recuperación de las actividades agropecuarias, aspecto que es resulta crítico para los agricultores altamente endeudados.
- Canalización de Recursos para la atención de la emergencia mediante el Sistema de Banca para el Desarrollo.
Con el propósito de lograr una canalización rápida, eficiente y eficaz de los recursos económicos que gestione el Gobierno de la República para la emergencia. Solicitamos se canalicen mediante el Sistema de Banca para el Desarrollo (SBD) utilizando el Fondo Nacional de Desarrollo (FONADE). Cabe indicar que el SBD cuenta con un sólido marco legal, que permite recibir este tipo de recursos y canalizarlos de manera expedita, transparente y eficaz, por medio de su amplia red de Operadores Financieros, entre otras Organizaciones, que forman parte del SBD.
Estos recursos en administración del SBD, deben tener propósitos y objetivos específicos, mediante un Macro Programa de Recuperación Productiva y Alivio Financiero, diseñado para brindar condiciones adecuadas, en relación con la actividad económica, el ciclo productivo y la afectación productiva, entre otros aspectos técnicamente definidos.
El Programa, canalizado por la amplia red de Operadores Financieros, deberá impactar con instrumentos que contribuyan con la readecuación de las carteras de crédito, y el otorgamiento de nuevos financiamientos en las zonas afectadas. Para esto, es posible la utilización de Avales que, de acuerdo con la ley, en casos como el que nos ocupa, podrían llegar a tener una cobertura de hasta un 90%.
Por la condición de “Especial” que debe revestir este Programa, se hace necesario que las condiciones de tasa de interés sean ajustables, de forma tal, que se adecúen con la realidad económica de la Unidad Productiva intervenida, de modo que al inicio la tasa debe ser la más baja posible, idealmente inferior al 4 pp. Esto se puede lograr si la tasa de fondeo es al inicio simbólica, por ejemplo: 0,25 pp la que se ajustará conforme el Productor fortalezca su flujo de caja y, consecuentemente, su capacidad de pago. Para lograr este propósito es necesaria una adecuada y oportuna negociación del fondeo de recursos que se canalice por medio del SBD.
Se debe aprovechar las oportunidades que brinda la reciente promulgación de la Ley N°10.522 que fortalece los alcances del SBD aprobada y publicada. Resulta estratégico y fundamental para el éxito de una intervención de esta naturaleza, la implementación de un agresivo programa de Asistencia Técnica y acompañamiento especializado para los Productores a través del INA.
Un financiamiento productivo, diseñado con un sólido y robusto programa de Asistencia Técnica, Acompañamiento Empresarial, Transformación Productiva, Valor Agregado y acceso a nuevos nichos y mercados, complementado además, con una adecuada oferta de seguros, donde las primas pueden ser parte del plan de inversión de los créditos, aspecto que está considerado en el artículo 14.p de la Ley Sistema de Banca para el Desarrollo No. 8634 y sus reformas, que indica como parte de las funciones del Consejo Rector: (Sic) “p) Definir las políticas y emitir los lineamientos para la aplicación del financiamiento a las primas de los seguros de cosecha agropecuarios o bien las primas de otros sectores productivos que así lo requieran”, todo ello conlleva la creación y fomento de un círculo virtuoso de incalculable valor público.
- Atención al puerto de Caldera.
El colapso de Puerto Caldera está provocando un incremento en los costos de los importadores de granos utilizados tanto para la alimentación humana (como el arroz), como para la alimentación animal (maíz). Esto aunado a las consecuencias de la tormenta Sara, hará que muchos de los productos agropecuarios sufrirán un incremento en sus precios y peligros de desabastecimiento, generando inflación y poniendo en riesgo la seguridad alimentaria del país
Las importaciones masivas de arroz, al zozobrar la producción nacional, ha agudizado la crisis por la falta de planificación sobre el puerto de Caldera que su administración heredó de gobiernos anteriores. El 100% del arroz en granza importado ingresa por Caldera, único Puerto granelero del país con el que ahora deben competir las importaciones de maíz que son base fundamental de la nuestra producción porcícola y avícola.
Para mitigar esta situación, es urgente reactivar la siembra y producción de arroz y frijoles para garantizar el abastecimiento de estos alimentos esenciales en la dieta de los costarricenses, Y de esta manera ayudar a descongestionar el puerto de Caldera, cuya su solución tomará todavía muchos años.
- Migrantes y cosechas.
A las puertas de la cosecha de café, del melón, de los frutales (cítricos), de la zafra de caña de azúcar, de la corta de plantas, flores y follajes. Según registros históricos requerimos de 20 a 25 mil cosecheros en este periodo, por lo que es imprescindible atender la urgente demanda de la mano de obra recolectora en finca para evitar más perdidas.
Nos preocupa la reciente reforma a la Ley No 761 Ley General de Migración y Extranjería y del Código Penal de la República de Nicaragua la cual fue aprobada el pasado 28 de noviembre por la Asamblea Nacional de Nicaragua. Esta decisión podría tener un impacto negativo en nuestro sector, debido a que actualmente hay personas migrantes laborando y otras que desean venir y al hacerlo enfrentarían multas o incluso penas de cárcel en caso de ingresar a nuestro país, por lo que muy respetuosamente solicitamos interponer sus buenos oficios para que la Cancillería de la Republica converse con la embajada de Nicaragua y que nos permita esclarecer este tema.
- Solicitud de Reunión con Junta Directiva del Banco Central.
Señor presidente le solicitamos muy respetuosamente interceder para que podamos tener una audiencia con el presidente de la Junta Directiva del Banco Central con la finalidad de sugerirle algunas acciones sobre la política cambiaria a la luz de la experiencia que hemos tenido en estos dos últimos años, por ejemplo:
- Considerar bajar el encaje mínimo legal del 15% al 10%.
- Utilizar la Tasa de Política Monetaria (TPM) para encausar un tipo de cambio a la realidad del país y así proteger la estructura productiva y la competitividad. Nos parece que el Banco Central aún tiene bastante margen dado que la tasa de inflación actual está alrededor de 0% lo que indica que hay un buen margen para llegar a una inflación meta del 2% o 3%.
Debemos considerar que en estos dos años hemos visto el poco crecimiento que muestran las empresas del Régimen definitivo que soporta el 85% de la producción nacional (PIB) lo que también ha provocado una caída de cerca del 10% en la recaudación de renta.
Es necesario recordar que la producción agropecuaria tiene entre 50 y 75% de valor agregado nacional y que el encadenamiento productivo que genera impacta fuerte y rápidamente en los aspectos, económicos, sociales laborales y ambientales de las zonas rurales del país. Este alto valor agregado y encadenamientos, lo hace sumamente sensible y vulnerable a la actual revalorización del colón.
- Posición respecto a la adhesión de Costa Rica a la Alianza del Pacífico
La amenaza de que Costa Rica se adhiera Al Bloque de la Alianza del Pacífico: (México, Colombia, Chile y Perú) sin garantizar el mantenimiento de las exclusiones y los aranceles negociados en los respectivos Tratados de Libre Comercio vigentes con cada uno de tales países, representa un riesgo real y enorme para la existencia y el sostenimiento de nuestra producción agropecuaria.
En nuestro concepto intentar cambiar las reglas ya negociadas en esos cuatro Tratados de Libre Comercio (México en 1995; Chile en 2002; Perú en 2013 y Colombia en 2016) es un despropósito, pues en los Tratados Bilaterales vigentes con esos cuatro países se cuidaron las asimetrías, se observó la ausencia de políticas de apoyo a nuestra producción ante economías con las que competimos con mismos cultivos y productos y se lograron balances y equilibrios entre los intereses ofensivos y defensivos. No resulta atinado, razonable, sensato, conveniente ni pertinente romper esos equilibrios y balances.
El peligro es real por cuando las conversaciones serían sobre la definición de los plazos de desgravación y no sobre mantener las exclusiones logradas, todas las cuáles desaparecerían. Es decir, se trataría de una adhesión y no de una negociación plena.
Aceptamos un libre comercio regulado, en el que se atiendan y respeten las sensibilidades de nuestro sector mediante exclusiones. No aceptamos una renegociación de reglas cruciales específicamente las exclusiones que es un tema de supervivencia para nuestro Sector. Es por ello que, desde la CNAA consideramos que estas serían las consecuencias:
- El agricultor que nos alimenta desaparecería y el país dejaría de producir su propia comida. Tendríamos una vergonzosa Canasta Básica Importada para un país con vocación agropecuaria y pesquera. No honraríamos la memoria de nuestros ancestros que honestamente trabajaron la tierra y forjaron nuestro país. Un pequeño oligopolio de poderosos importadores controlaría la suplencia de productos perecederos; lo cual propiciará la inmovilidad social y económica en zonas rurales y costeras.
- Los precios de los alimentos nunca bajarían. La historia económica demuestra que en todos los países donde se eliminaron los aranceles que protegen la producción de productos alimentarios, jamás disminuyó el precio a los consumidores. Las ganancias se las dejarían los importadores e intermediarios.
- El 20% de los ciudadanos más pobres destinan hasta el 80% de su ingreso para comprar comida. Sin aranceles para los productos agropecuarios, quedarán desprotegidos ante los especuladores internacionales. La seguridad alimentaria no es sólo que haya comida, sino que todos la podamos pagar.
- Los productos alimentarios son la base de la sobrevivencia humana y del equilibrio social, económico y político del país.
- Posición Acuerdo Transpacífico
Ante la invitación realizada el pasado 28 de noviembre, por parte de los países integrantes del Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP, por sus siglas en inglés) o Acuerdo Transpacífico, para que nuestro país inicie el proceso de ingreso a este bloque comercial, al respecto nos llama la atención que para ser parte de la CPTPP, se exige que los textos normativos del tratado sean aceptados en su totalidad, es decir no sería una negociación sino una adhesión.
En el capítulo de acceso a mercados, tenemos entendido que debe negociarse bilateralmente con cada miembro del CPTPP, lo que significa que Costa Rica deberá ofrecer concesiones equivalentes a las que recibe. Si los otros países integrantes consideran que, en este caso nuestro país, protege en exceso sus sectores sensibles, podrían limitar el acceso preferencial a sus propios mercados.
La apertura de mercados con el Acuerdo Transpacífico podría beneficiar productos como el café, banano y frutas tropicales, que tienen alta demanda en los mercados asiáticos. No obstante, la distancia supone desafíos logísticos. Desde el punto de vista de las importaciones, productos como arroz, lácteos, café, papa, cebolla, aceite, carne bovina, cerdo y pollo, enfrentan mayores riesgos debido a la competencia de proveniente de Canadá, Nueva Zelanda, Australia, Vietnam, Perú y Malasia.
Es por ello que desde la CNAA consideramos que la reducción o eliminación de aranceles con los miembros del CPTPP puede afectar negativamente a varios productos sobre todo del sector agroalimentario.
Señor Presidente, la situación es complicada hacia el futuro. Le ofrecemos trabajar con las autoridades que usted designe en aras de ayudar a recolectar la información e implementar estas sugerencias. Nuestra cámara por su Constitución de federación de cámaras del agro tiene acceso a muchísima información actualizada de todos los sectores de la producción, lo cual ponemos a sus órdenes.
Finalmente, ante el crecimiento de la población mundial, el impacto de los eventos climáticos y geopolíticos a nivel global es crucial que como país garanticemos una seguridad alimentaria básica que nos permita, incluso en tiempos de crisis, asegurar la producción de alimentos para los costarricenses. Estamos convencidos de que, al igual que en el estado de California, Estados Unidos, donde el sector agropecuario coexiste exitosamente con la fabricación de microprocesadores, nuestra agricultura puede ser altamente competitiva y próspera. Esto será posible si logramos modernizarla incorporando componentes clave de ciencia y tecnología, infraestructura de riego y drenaje, seguros de cosecha y financiamiento, generando un círculo virtuoso que impulse el incremento sostenible de la productividad.
Atentamente,
Oscar Arias Moreira
Presidente
Cc. Jefas y Jefes de Fracción
Sra. Laura Fernández, Ministra de la Presidencia
Sr. Nogui Acosta Jaén, Ministro de Hacienda
Sr. Víctor Julio Carvajal Porras, Ministro de Agricultura y Ganadería
Sr. Francisco Gamboa Soto, Ministro de Economía, Industria y Comercio
Sr. Manuel Tovar Rivera, Ministro de Comercio Exterior
UCCAEP
Junta Directiva de la CNAA
Medios de Comunicación
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