Durante una reciente emisión de su programa “Con el mazo dando”, Diosdado Cabello abordó públicamente el operativo llevado a cabo por Estados Unidos que culminó con la captura de Nicolás Maduro. A diferencia de presentaciones anteriores, el dirigente chavista mostró un semblante visiblemente decaído y mantuvo un discurso más contenido y serio, marcando distancia del estilo confrontativo y burlesco que suele caracterizar sus intervenciones televisivas.
A lo largo de la transmisión, Cabello reconoció que los hechos ocurridos en los últimos días no pueden ser ocultados, y hizo referencia a las consecuencias humanas derivadas de la intervención, recordando a militares cubanos y venezolanos que habrían perdido la vida durante el operativo en territorio venezolano.
El mensaje estuvo centrado en subrayar el impacto de los acontecimientos y en enviar un discurso de cohesión interna, alejándose del tono desafiante que históricamente ha utilizado frente a la oposición y al Gobierno de Estados Unidos. Este cambio de narrativa fue interpretado por diversos sectores como una señal del momento político delicado que atraviesa el oficialismo tras los sucesos recientes.
La intervención de Cabello refleja un escenario de alta tensión e incertidumbre dentro del aparato político venezolano, mientras el país permanece atento a los próximos anuncios oficiales y a las posibles repercusiones de estos acontecimientos a nivel nacional e internacional.

