Francia anunció en los últimos días una serie de medidas orientadas a reforzar su capacidad de disuasión militar y su papel en la seguridad europea, en medio de un contexto internacional marcado por crecientes tensiones geopolíticas.
El presidente francés, Emmanuel Macron, informó que su gobierno planea aumentar el tamaño del arsenal nuclear del país como parte de una actualización de la estrategia de defensa nacional. La decisión representa un cambio relevante en la política de disuasión francesa, que durante décadas había mantenido un número relativamente estable de ojivas nucleares.
Dentro de ese mismo marco, el mandatario anunció que Francia permitirá el despliegue temporal de aviones con capacidad nuclear en países aliados europeos. Según el gobierno francés, estas aeronaves permanecerán bajo control exclusivo de Francia y cualquier decisión sobre el uso de armamento nuclear seguirá dependiendo únicamente de la presidencia francesa.
Las autoridades francesas también confirmaron la creación de un mecanismo de coordinación en materia de disuasión nuclear con Alemania, con el objetivo de reforzar la cooperación en seguridad entre ambos países y fortalecer la arquitectura de defensa europea.
En paralelo, Francia desplegó en el Mediterráneo oriental al portaviones nuclear Charles de Gaulle, acompañado por unidades navales de apoyo. El movimiento forma parte de operaciones militares francesas en la región y coincide con un periodo de elevada tensión internacional.
En relación con estas iniciativas, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, señaló que el refuerzo de la disuasión nuclear francesa contribuye a la seguridad europea, aunque subrayó que la alianza mantiene como elemento central el paraguas nuclear de Estados Unidos.


