Según denuncia que llega a nuestro medio, se señala la existencia de un posible mecanismo de lavado de dinero vinculado al servicio de taxis oficiales. Según la denuncia, algunas cooperativas de taxistas, las cuales tienen contratos con compañías ubicadas en la Zona Franca Coyol, incluyendo instalaciones como el edificio B50 de Johnson & Johnson.
El procedimiento operaría de la siguiente forma: los taxistas realizan servicios a estas empresas y emiten boletas que luego presentan para recibir el pago. Las compañías cancelan a las cooperativas de taxi mediante el sistema bancario, y posteriormente los taxistas reciben un porcentaje en efectivo. Inicialmente, los pagos habrían sido gestionados por ciudadanos colombianos, pero recientemente se habría acordado que un grupo del narcotráfico en Alajuela asuma estos pagos.
Se señala a un taxista de nombre Emanuel, originario de Alajuela, quien habría experimentado un crecimiento económico acelerado. Según la información que nos llega mediante denuncias, pasó de operar como taxista a adquirir múltiples activos, entre ellos:
• Tres taxis
• Un restaurante llamado “Sabores de Alicante”, ubicado en La Giralda de Alajuela
• La central de taxis Radio Liga, adquirida por aproximadamente ₡100 millones
• La central de taxis Triángulo Amarillo, adquirida por aproximadamente ₡80 millones
Posteriormente, según el denunciante, habría cerrado Radio Liga dejando deudas a los taxistas asociados, y unificado operaciones con Triángulo Amarillo, manteniendo también deudas pendientes con conductores.
El denunciante afirma que actualmente existiría una relación con un grupo criminal conocido como “Los Gabinos del Infiernillo”, presuntamente vinculado al narcotráfico en Alajuela. Se menciona a un individuo conocido como “Chuki” y la operación en zonas como El Infiernillo, sector Maracuyá y alrededores de Tropa 1, donde supuestamente existen varios puntos de operación ilícita.
Además, se indica la adquisición reciente de:
• Una camioneta de alto valor
• Un restaurante denominado “El Torito de Manuel” (antes “El Torito”), ubicado en el Coyol de Alajuela, aproximadamente 300 metros al sur de la iglesia.
Según la denuncia, varios taxistas mantienen deudas pendientes que podrían alcanzar hasta ₡2 millones por persona, recibiendo pagos parciales de aproximadamente ₡150 mil para evitar reclamos inmediatos.
Se advierte que la situación ha generado temor entre los taxistas, quienes evitan denunciar a las autoridades por posibles represalias. También se señala el alto riesgo de conflictos entre grupos criminales, debido a la posible vinculación de actividades de lavado de dinero con estructuras del narcotráfico.
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