Una resolución reciente del Tribunal Contencioso Administrativo vuelve a poner en el centro del debate la seguridad jurídica del Polo Turístico Papagayo, uno de los desarrollos turísticos más importantes de Costa Rica. El expediente 24-006142-1027-CA, vinculado a un proceso de medida cautelar contra el Estado, confirma que la demanda fue nuevamente anotada en registros oficiales el pasado 7 de abril de 2026, dejando constancia formal de un conflicto sobre tierras en la zona.
Aunque la resolución no suspende proyectos ni anula concesiones, su efecto práctico es relevante: el proyecto queda formalmente señalado como objeto de litigio. En términos jurídicos, esto implica que cualquier actor —desde el propio Estado hasta inversionistas privados o compradores de propiedades— queda advertido de que existe una disputa activa que podría modificar el futuro del desarrollo.

Un modelo basado en concesiones
El Polo Turístico Papagayo opera bajo un esquema particular: las tierras no son de propiedad privada, sino que pertenecen al Estado y son otorgadas mediante concesiones. Este modelo ha permitido atraer inversiones de alto perfil, incluyendo hoteles de lujo, desarrollos residenciales y proyectos turísticos de gran escala.
Sin embargo, esta misma estructura introduce una condición crítica: los derechos de uso están subordinados a la validez de las concesiones. Si estas se ven afectadas por decisiones judiciales, el impacto puede ser estructural.
Inversión millonaria bajo sombra de litigio
Aunque no existe una cifra única consolidada de inversión pública en Papagayo, el desarrollo ha movilizado recursos multimillonarios a lo largo de décadas, principalmente desde el sector privado. El Estado, por su parte, ha contribuido mediante planificación, infraestructura y administración del proyecto.
La anotación de la demanda no implica una pérdida inmediata, pero sí introduce un elemento de riesgo que puede afectar:
- la continuidad de proyectos en curso
- la confianza de inversionistas
- el valor de activos inmobiliarios
- los ingresos proyectados por turismo
En escenarios adversos, el Estado podría enfrentar incluso reclamaciones patrimoniales o indemnizaciones si se determina la invalidez de concesiones otorgadas.
Propietarios sin propiedad plena
Uno de los puntos más sensibles recae sobre los compradores de residencias de lujo dentro del complejo. Aunque adquieren bienes de alto valor, estos no se sustentan en propiedad plena del terreno, sino en derechos derivados del régimen de concesión.
Esto significa que cualquier alteración en la situación legal del terreno puede trasladarse directamente al valor y estabilidad de esas inversiones.
Una señal, no una sentencia
La resolución analizada no resuelve el fondo del conflicto. De hecho, el propio tribunal desestimó un recurso presentado por la parte actora al considerar que ya había perdido objeto, dado que la anotación de la demanda se realizó nuevamente.
Sin embargo, el punto central no está en la resolución en sí, sino en lo que representa: la existencia activa de un litigio sobre tierras dentro de uno de los proyectos turísticos más relevantes del país.
Advertencia para el ecosistema de inversión
En el corto plazo, la operación de Papagayo no se ve interrumpida. Pero en el mediano y largo plazo, la situación introduce una variable de incertidumbre que no puede ser ignorada.
Para inversionistas, desarrolladores y compradores, el mensaje es claro: el proyecto sigue en marcha, pero ya no está libre de cuestionamientos legales.
La anotación de la demanda actúa como una advertencia formal. No cambia el presente, pero condiciona el futuro.
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