- Programa está a cargo de una enfermera especialista en obstetricia y una trabajadora social.
El área de salud Hatillo amplió su programa de atención domiciliar para embarazos de alto riesgo obstétrico, que antes se ofrecía únicamente los lunes de mediodía a 4 p. m. y ahora cubre la jornada completa. La medida responde al aumento sostenido de usuarias referidas a este servicio.
El programa está a cargo de una enfermera especialista en obstetricia y una trabajadora social, quienes visitan a las gestantes en su vivienda. El equipo lleva todos los insumos para evaluar en el sitio el estado de la madre y de su bebé.
Según los registros del área de salud, en 2025 se realizaron 139 atenciones domiciliarias desde el primer trimestre de embarazo, mientras que entre enero y mayo de 2026, la cifra llegó a 58.
La Dra. Vinyela Vindas Araya, enfermera del programa, explicó que la estrategia tiene como objetivo acercarse al hogar de cada una de las mujeres con embarazo de alto riesgo, valorar su entorno y ayudar a que cada mujer lleve un control prenatal eficiente.
Por su parte, la Licda. María Fernanda Chinchilla Jara, trabajadora social del programa, dijo que se aprovecha para hacer valoraciones integrales a cada mujer, determinar riesgos asociados al embarazo, identificar los recursos comunales con los que cada una cuenta y conocer su entorno.
La visita domiciliaria se organiza en tres momentos. El primero es la evaluación del entorno donde vive la usuaria: estado de la vivienda, higiene, acumulación de basura, acceso a agua potable, riesgo de caídas y exposición a plagas, animales o humo de leña, entre otros factores.
El segundo momento es un espacio de educación dirigido a la mujer y su familia sobre los riesgos del embarazo y la importancia de sostener los controles y tratamientos médicos. Mientras que el tercero corresponde al seguimiento clínico: toma de signos vitales, evaluación de movimientos fetales, edemas y adherencia al tratamiento.
Entre las causas más frecuentes que tienen las mujeres que entran al programa están: hipertensión crónica o inducida por el embarazo, preeclampsia, eclampsia, diabetes gestacional o crónica, anemia no resuelta, edad materna menor de 15 o mayor de 35 años, amenaza de aborto, retardo del crecimiento intrauterino, desnutrición u obesidad grado 3, violencia durante el embarazo, sífilis gestacional, embarazo múltiple y pobreza extrema, entre otras.
El programa busca detectar de forma temprana señales de alarma que puedan derivar en complicaciones para la madre o el bebé antes, durante o después del parto, así como coordinar con el resto del equipo de salud (obstetra, médico general, ginecólogo y nutricionista) la atención que cada caso requiera.



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