Dieciocho personas acusadas de participar en el asesinato del presidente haitiano Jovenel Moïse, ocurrido en julio de 2021, fueron trasladadas el domingo 20 de septiembre desde la Penitenciaría Nacional de Haití a Estados Unidos. El grupo fue transportado en una aeronave militar para enfrentar cargos federales en el Distrito Sur de Florida, marcando una nueva etapa en el proceso judicial que investiga la planificación, financiación y ejecución del magnicidio.
Entre los trasladados se encuentran 17 exmilitares colombianos y Joseph Félix Badio, un exfuncionario haitiano identificado como una figura central en la conspiración. Aunque las autoridades estadounidenses no difundieron de inmediato la identidad completa de todos los acusados, un medio haitiano publicó una lista según la cual el contingente incluyó a los exmilitares colombianos Germán Alejandro Rivera García, Edwin Enrique Rodríguez Blanquicet, Carlos Giovanni Guerrero Torres y Jheyner Alberto Carmona Flórez.

El fiscal federal para el Distrito Sur de Florida, Jason A. Reding Quiñones, informó que un total de 30 personas han sido acusadas formalmente en Estados Unidos por su presunta participación en el crimen. Reding Quiñones destacó que este traslado representa “la siguiente fase importante en nuestra búsqueda de justicia” y aseguró que la investigación no se limita a los autores materiales, sino que buscará identificar a quienes financiaron, facilitaron o respaldaron la conspiración. Las pesquisas estadounidenses han establecido que parte de la organización de la operación se gestó desde el sur de Florida, donde residían varios de los implicados y se gestionaron recursos y logística. En el marco de esta investigación, ya existen condenas para otros implicados, incluyendo sentencias de prisión perpetua.

Jovenel Moïse fue asesinado en su residencia privada de Puerto Príncipe la madrugada del 7 de julio de 2021, un suceso que dejó a su esposa, Martine Moïse, con heridas graves y profundizó la crisis institucional y de seguridad en Haití. Documentos judiciales citados por autoridades federales estadounidenses indican que la operación contó con la participación de 22 antiguos miembros del Ejército colombiano, además de ciudadanos haitianos y personas vinculadas a Estados Unidos.
Brett Skiles, agente especial del Buró Federal de Investigaciones (FBI) en Miami, afirmó que el objetivo es llevar ante la justicia a todos los involucrados, señalando que los autores del complot buscaban obtener beneficios financieros ilícitos y contratos comerciales vinculados a un eventual cambio de poder en Haití.
Por su parte, la Cancillería de Colombia ha comunicado que continuará brindando asistencia consular a los 17 detenidos. La cartera aclaró que el Gobierno colombiano no intervino en la decisión ni en el procedimiento de traslado, el cual correspondió exclusivamente a las autoridades de Haití y Estados Unidos. Colombia se compromete a seguir velando por el debido proceso y las condiciones de detención de sus ciudadanos, sin interferir en las decisiones judiciales.




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