El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó un acuerdo de seguridad sobre Groenlandia con la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y el primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen. La ceremonia trilateral se llevó a cabo en Nueva York, al margen de la 81ª Asamblea General de la ONU. Trump declaró durante el evento que “Va a ser una relación fantástica a largo plazo”.
Este pacto surge tras meses de tensiones por las demandas de Trump para que Washington obtuviera un mayor control sobre la isla ártica. Aunque el contenido completo del documento no ha sido publicado, las declaraciones de los tres gobiernos indican que sus objetivos principales son reforzar la cooperación militar en el Ártico, asegurar los intereses estratégicos de Estados Unidos y evitar que Rusia o China establezcan una presencia militar o realicen inversiones sensibles en Groenlandia sin la autorización de Washington.

La primera ministra Frederiksen ha señalado que el texto reconoce “la soberanía y la integridad territorial del Reino de Dinamarca” y el “derecho del pueblo groenlandés a la autodeterminación”. El pacto deberá pasar por los procedimientos parlamentarios daneses antes de entrar en vigor. Por su parte, Trump presentó el acuerdo como una garantía de que Estados Unidos tendrá “control permanente sobre la seguridad” y otras necesidades de la isla. Dinamarca y Groenlandia han enfatizado que esta nueva estructura no implica una transferencia de soberanía ni convierte a Groenlandia en territorio estadounidense.
El primer ministro Nielsen había explicado que la responsabilidad sobre el Ártico no recaerá únicamente en Estados Unidos y Dinamarca, sino que tendrá una dimensión aliada más amplia dentro de la OTAN.

Previo a la firma, Frederiksen y Nielsen llegaron a Nueva York para las reuniones de la ONU. Un día antes de la ceremonia, el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, se reunió con el ministro de Exteriores danés, Lars Løkke Rasmussen, y con el representante de Groenlandia en el marco de las actividades del Consejo Ártico. Según el portavoz del Departamento de Estado, Matthew Miller, los aliados coincidieron en que la seguridad del Ártico requiere una inversión continua para salvaguardar esta región vital y disuadir a competidores estratégicos.
La relación militar entre Washington y Groenlandia ya tenía una base jurídica previa, el tratado de defensa firmado en 1951 y modificado en 2004, que otorgaba a Estados Unidos amplias facultades para desarrollar instalaciones y establecer áreas de defensa en la isla. Actualmente, la presencia permanente de Estados Unidos se concentra en la Base Espacial Pituffik, antes conocida como base de Thule. El nuevo acuerdo se añade a esta estructura existente, en un contexto de creciente competencia estratégica en el Ártico y el interés de Estados Unidos en impedir que sus principales rivales, Rusia y China, obtengan posiciones militares o económicas estratégicas en la región.

Fuente: Infobae
Apoya el periodismo independiente
Sinpe 6334-5121 | Donar Aquí

