El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha instado a los aliados a aumentar su inversión en el Ártico, con un enfoque particular en las capacidades militares, la infraestructura estratégica y la protección de las inversiones. Esta solicitud se realizó durante una reunión en Nueva York, previa a la firma de un nuevo acuerdo de seguridad relacionado con Groenlandia.
Rubio se reunió con ministros de Exteriores de Canadá, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia, junto con representantes de Groenlandia y las Islas Feroe, en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas. El Departamento de Estado indicó que el objetivo de la conversación fue coordinar esfuerzos entre los países aliados para fortalecer su capacidad de acción en una región considerada vital para la seguridad de América del Norte y Europa.

Tommy Pigott, portavoz del Departamento de Estado, confirmó que los participantes coincidieron en la necesidad de una "inversión continua" y una coordinación sostenida para salvaguardar el territorio y contrarrestar a competidores estratégicos. Las discusiones también abarcaron el desarrollo de capacidades militares y económicas propias, la protección de inversiones y la asignación de recursos a infraestructura crítica que pueda garantizar el acceso y resistir interrupciones en la región.
Entre los proyectos mencionados por Rubio, destaca la colaboración entre Estados Unidos, Canadá y Finlandia para expandir la flota de rompehielos. La Iniciativa de colaboración Icebreaker fue presentada por el secretario de Estado como un modelo de cooperación industrial y distribución de responsabilidades entre los aliados. Previamente, Washington había anunciado la adquisición de 11 rompehielos finlandeses para reforzar su flota, que actualmente cuenta con pocas unidades operativas.

El deshielo en el Ártico está transformando las condiciones de navegación, lo que incrementa el interés en nuevas rutas marítimas, recursos naturales e instalaciones necesarias para operar en este entorno extremo. En este contexto, Estados Unidos, Rusia y China han intensificado su atención en la zona, mientras los países europeos buscan reforzar su capacidad de vigilancia y presencia.
Groenlandia, un territorio autónomo del Reino de Dinamarca, posee una relevancia estratégica para las comunicaciones, la vigilancia y la defensa del Atlántico Norte, al situarse entre América del Norte y Europa. Estados Unidos ya mantiene en la isla la base espacial de Pituffik, y el marco de defensa entre Washington y Copenhague permite a Estados Unidos establecer áreas de defensa adicionales cuando sea necesario.

El martes se firmará un nuevo acuerdo de seguridad entre Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia en la sede de Naciones Unidas. Aunque su contenido íntegro no ha sido divulgado, las autoridades danesas han anticipado que reconocerá la soberanía e integridad territorial del Reino de Dinamarca y el derecho de los groenlandeses a determinar su futuro. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha declarado que el acuerdo "fortalece nuestra seguridad común en el Ártico y la zona del Atlántico Norte" y reafirma la soberanía del Reino y la autodeterminación de Groenlandia. El pacto requerirá la aprobación de los procedimientos parlamentarios correspondientes para su entrada en vigor.
Washington considera que este acuerdo impedirá que Rusia o China establezcan bases militares en Groenlandia y limitará inversiones consideradas sensibles sin autorización estadounidense. La Casa Blanca también planea ampliar su presencia militar en la isla, aunque los detalles de este despliegue aún no se han hecho públicos. Este entendimiento se produce tras meses de tensiones derivadas de la insistencia de Donald Trump sobre la importancia estratégica de Groenlandia para Estados Unidos. La administración actual busca encauzar esta prioridad mediante la cooperación con Dinamarca y Groenlandia, y al mismo tiempo, fomentar una mayor participación de sus aliados en la seguridad e inversiones en el Ártico.

Groenlandia alberga recursos minerales significativos para diversas industrias y se ubica en una región donde la apertura de nuevas rutas marítimas podría alterar los flujos comerciales. La legislación de autogobierno groenlandesa prevé que el territorio pueda asumir responsabilidades en actividades relacionadas con los recursos minerales, mientras que la defensa y la política exterior continúan bajo la jurisdicción del Reino de Dinamarca.
Fuente: Infobae
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