Analista de inteligencia de Estados Unidos entregó información militar a Cuba y fue arrestada en 2001

Estados Unidos. Ana Belén Montes, considerada la principal analista sobre Cuba de la Agencia de Inteligencia de la Defensa (DIA) de Estados Unidos, fue arrestada el 21 de septiembre de 2001 por entregar información militar clasificada a Cuba. Su detención por parte del FBI ocurrió diez días después de los atentados del 11 de septiembre contra las Torres Gemelas y el Pentágono.

Las autoridades estadounidenses aceleraron su captura por temor a que Montes pudiera transmitir a La Habana datos militares relacionados con la respuesta de Washington a los ataques. La investigación del FBI, que ya llevaba meses en curso, alteró su estrategia original de detenerla durante un encuentro con sus contactos cubanos para identificarlos. La preocupación principal fue el acceso de Montes a documentos sensibles en un contexto de evaluación de los ataques y la preparación de una respuesta militar.

El FBI arrestó a la analista Ana Belén Montes el 21 de septiembre de 2001, pocos días después de los atentados en Estados Unidos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La investigación sobre Montes se reactivó en 2000, cuando se buscaba a una persona que trabajaba para Cuba desde Washington. El FBI utilizó seguimientos físicos y electrónicos, así como registros encubiertos, para establecer sus vínculos con los servicios de inteligencia cubanos. Sospechas anteriores sobre Montes cobraron fuerza tras el derribo de dos avionetas civiles de Hermanos al Rescate por la Fuerza Aérea cubana en 1996, incidente que resultó en la muerte de cuatro personas, incluyendo tres ciudadanos estadounidenses y un residente legal permanente.

Montes formó parte de un equipo especial que analizó las consecuencias de este incidente. Durante esta tarea, un incidente donde un agente de inteligencia cubano intentó contactarla y su notoria alteración durante una llamada urgente, llevaron a un colega de la DIA a reportar sus sospechas. Aunque inicialmente el caso se archivó tras una entrevista donde Montes negó las acusaciones, las pesquisas se reactivaron cuatro años después.

Las autoridades estadounidenses decidieron detenerla para impedir que transmitiera a La Habana detalles sobre los planes militares de Washington. (Foto: CBS News)

La relación de Montes con la inteligencia cubana se inició en 1984, cuando una puertorriqueña vinculada a esos servicios la reclutó y facilitó su contacto con oficiales en La Habana. Un año después, Montes y su reclutadora viajaron a Cuba para recibir capacitación en comunicaciones clandestinas y métodos para evitar ser detectadas. Tras esto, Montes buscó puestos que le permitieran acceder a información estratégica sobre América Latina. En septiembre de 1985, ingresó a la Agencia de Inteligencia de la Defensa, a pesar de advertencias sobre sus posiciones contrarias a la política estadounidense en Nicaragua.

Entre 1986 y 1996, Montes se especializó en asuntos de América Central y obtuvo altos niveles de acceso a material clasificado. En 1993, fue designada como la principal analista sobre Cuba dentro de la DIA. Desde esta posición, proporcionó al gobierno cubano información sobre operaciones militares, instalaciones estratégicas y programas de defensa estadounidenses. Las investigaciones concluyeron que sus motivaciones fueron principalmente ideológicas, no económicas.

Las sospechas sobre la especialista aumentaron luego del derribo de avionetas de Hermanos al Rescate por la Fuerza Aérea de Cuba en 1996. (Department of Defense/Handout via REUTERS)

Después de su detención, Montes se declaró culpable y colaboró proporcionando información sobre sus contactos. En 2002, la Justicia estadounidense la sentenció a 25 años de prisión por conspiración para cometer espionaje. Montes recuperó su libertad en enero de 2023, tras cumplir 20 años de su condena. Después de su liberación, quedó bajo vigilancia y con la prohibición de comunicarse con agentes extranjeros.

Fuente: Infobae

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