OTAN intensifica intercambio de inteligencia ante incidentes atribuidos a Rusia y planes de guerra híbrida

Europa. La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) ha incrementado el intercambio de inteligencia entre sus miembros, en respuesta a una serie de sabotajes e incidentes atribuidos a Rusia. El general estadounidense Alexus Grynkewich, comandante supremo de la alianza en Europa, calificó de "preocupantes" estos sucesos, que incluyen un intento de ataque con drones contra el aeropuerto alemán de Leipzig/Halle y el lanzamiento de bengalas desde un barco ruso hacia un helicóptero militar danés.

Grynkewich, en una entrevista, aseguró que la OTAN posee los recursos y mecanismos necesarios para gestionar cualquier riesgo proveniente de Moscú y está preparada para defender "cada centímetro" de su territorio. Sus declaraciones se producen después de que el servicio de inteligencia de defensa de Dinamarca advirtiera que Rusia probablemente intensificará en los próximos meses acciones de guerra híbrida contra Occidente, incluyendo sabotajes, ciberataques y desinformación. El organismo danés también alertó sobre un riesgo "bajo pero creciente" de un ataque militar limitado de Moscú contra países de la OTAN fronterizos con Rusia, aunque Grynkewich consideró esta posibilidad como "improbable", sin descartarla.

El comandante del Mando Europeo de EEUU, Alexus Grynkewich (REUTERS/Nicolas Economou/Archivo)

El comandante supremo aliado de la OTAN también indicó que Estados Unidos mantendrá capacidades críticas dentro de la alianza, aunque de forma más limitada, mientras Europa aumenta su participación. Aún no se ha decidido el número de tropas estadounidenses que permanecerán en Europa ni los recursos militares que podrían trasladarse.

En paralelo, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) alertó a gobiernos europeos sobre un supuesto plan ruso para lanzar drones desde barcos mercantes en el Mediterráneo. Según informes de un diario español, citando a fuentes próximas al Ministerio de Defensa de Lituania y diplomáticos de un país báltico, el operativo implicaría ocultar drones "Gerbera" dentro de contenedores de buques comerciales para desplegarlos mar adentro. Estos drones, de unos dos metros de longitud y hasta 18 kilos de peso, tienen una autonomía de hasta 400 kilómetros y una velocidad de aproximadamente 160 kilómetros por hora. Su carga explosiva, de entre cuatro y cinco kilos, no destruiría grandes instalaciones, pero podría causar incendios, afectar equipos o suspender temporalmente operaciones portuarias o aeroportuarias. El objetivo de esta estrategia sería demostrar la capacidad rusa de alcanzar la retaguardia europea sin cruzar fronteras terrestres, generando un impacto político y económico más que daños masivos.

Imagen de archivo del Kremlin y la catedral de San Basilio, en Moscú, Rusia (REUTERS/Anastasia Barashkova/Archivo)

Por su parte, Moscú ha rechazado en reiteradas ocasiones las acusaciones de participación en actos de sabotaje o guerra híbrida en países de la OTAN, y ha negado tener planes de confrontación con la organización.

Oleg Ozerov (centro), embajador de la Federación de Rusia en Chisináu, observa un dron «Gerbera» de fabricación rusa recuperado por la policía moldava el 25 de noviembre de 2025 y exhibido en la escalinata de entrada del Ministerio de Asuntos Exteriores (MAEIE) de Moldavia en Chisináu, el 26 de noviembre de 2025 (Elena Covalenco/AFP)

Fuente: Infobae

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