Honduras | Tres menores de edad fueron rescatadas durante operativos ejecutados por la Policía Nacional contra el Cártel del Diablo. La estructura criminal ha sido objeto de recientes acciones de seguridad en el país.
La Dirección Policial de Investigaciones (DPI) informó que las menores presuntamente permanecían en un inmueble utilizado por miembros de la organización y habrían sido sometidas a labores domésticas. Además, las autoridades investigan la posibilidad de que hayan sido víctimas de abuso sexual por integrantes de la estructura criminal.
El subinspector Wilfredo Maldonado, portavoz de la DPI, explicó que tras el rescate, las tres menores fueron puestas bajo resguardo. La Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf) y Medicina Forense iniciaron las diligencias para establecer su estado físico y emocional, así como las circunstancias de su permanencia en el lugar. Estas evaluaciones buscan determinar si existieron agresiones sexuales, explotación u otras vulneraciones de derechos.

La investigación policial se encuentra en una fase preliminar y la existencia de posibles abusos deberá ser sustentada mediante peritajes, entrevistas especializadas y otros elementos de prueba. Una vez concluidas las primeras diligencias, las menores permanecerán bajo protección de la Senaf.
La DPI indicó que el caso no se limitará a las tres menores encontradas, sino que se intentará determinar si otras niñas, adolescentes o personas vulnerables pudieron haber permanecido en condiciones similares en propiedades del grupo. De confirmarse la explotación o violencia sexual, se establecerá quiénes tuvieron contacto con las menores, el tiempo que permanecieron en esas condiciones y la responsabilidad individual de los integrantes de la organización.
Durante las operaciones, las autoridades identificaron a Ivis Jared Medina Medina, alias “Quebranta Huesos”, y Ramón Enrique Cruz Palma, alias “Monki”, como presuntos integrantes y guardaespaldas de uno de los cabecillas de la estructura. Se decomisaron tres armas de fuego, incluyendo dos de grueso calibre y una pistola de nueve milímetros, además de municiones.

El hallazgo de las menores añade una nueva dimensión a las investigaciones contra el Cártel del Diablo, que hasta ahora se habían centrado en enfrentamientos armados y operaciones policiales. La posible utilización de menores para labores domésticas y las denuncias de abuso obligan a investigar delitos contra la niñez. La prioridad es proteger a las víctimas y evitar nuevas revictimizaciones, estableciendo cómo llegaron las menores al lugar, cuánto tiempo estuvieron, quiénes estaban a cargo y si existen más víctimas no identificadas.



Fuente: Infobae
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