Argentina | El fenómeno climático El Niño se perfila para alcanzar su máxima intensidad en diciembre de este año, con una probabilidad superior al 90% de ser un evento muy fuerte y un 75% de superar los registros de los últimos 76 años entre octubre y diciembre, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA). Se estima que sus efectos podrían extenderse por lo menos hasta abril de 2027.
El meteorólogo Mauricio Saldívar, en un informe publicado en Meteored, sugiere que el actual evento de El Niño podría superar en intensidad a los registrados en 1982-1983 y 1997-1998, considerados los más fuertes desde 1950. La estimación indica que la temperatura del océano Pacífico podría superar los 2,7 °C por encima de lo normal, lo que representa dos décimas más que el pico de 1982-83 y tres décimas más que el de 1997-98. Para medir esta fuerza, el mundo ha adoptado este año el Índice Relativo Oceánico Niño (RONI), que aísla el efecto del calentamiento global para una medición más precisa.

Ante este panorama, el Gobierno Nacional, a través de la Agencia Federal de Emergencias (AFE) del Ministerio de Seguridad, ha puesto en marcha el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026-2027. Las acciones incluyen el fortalecimiento de los sistemas de alerta y monitoreo meteorológico e hidrológico, la preparación de equipos de rescate y asistencia, y el mantenimiento preventivo de rutas nacionales. El Instituto Nacional del Agua (INA) contribuye con el seguimiento hidrológico en tiempo real y emite pronósticos sobre los ríos de la Cuenca del Plata, anticipando crecidas y el comportamiento de cuencas críticas.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) prevé lluvias superiores a lo normal entre septiembre y noviembre en el norte del Litoral, el oeste de Cuyo, La Pampa, el sudoeste de Buenos Aires y el noreste de la Patagonia. Para el sur del Litoral, Córdoba, San Luis y el noroeste patagónico, se esperan registros normales o superiores, mientras que el NOA, Tierra del Fuego y el sudoeste de Santa Cruz podrían tener valores normales o inferiores. Diciembre se anticipa como el mes de mayor alcance, con lluvias en casi el 80% del país y posibles complicaciones para las localidades ribereñas de la Cuenca del Plata, con la crecida del Paraná extendiéndose hasta marzo o abril de 2027.

Sin embargo, Saldívar aclara que un RONI elevado no determina por sí solo la magnitud de los impactos regionales, ya que el evento de 1997-1998 demostró que un El Niño intenso en el océano no siempre se traduce en inundaciones igualmente graves en tierra. Pedro Di Nezio, director del SMN, confirmó que el episodio actual es comparable en intensidad al de 1997, pero los efectos más graves en el territorio nacional podrían manifestarse en el verano, especialmente en marzo y abril.
Se plantean tres escenarios hidrológicos para el evento 2026-2027. El primero, más moderado, no implicaría inundaciones históricas a pesar de un RONI elevado. El segundo, similar a 1997-1998, prevé precipitaciones superiores a lo normal y crecidas importantes. El tercer y más extremo escenario combina un fenómeno muy fuerte con una circulación atmosférica favorable y lluvias persistentes, lo que podría derivar en una crecida prolongada y excepcional, comparable a la de 1982-1983.

Di Nezio también advirtió que, tras El Niño, es común que siga La Niña, la fase opuesta que en Argentina suele generar sequías, y que el próximo ciclo podría durar más de un año. Por ello, tanto Saldívar como Di Nezio enfatizan la necesidad de medidas preventivas por parte de municipios, como la revisión de terraplenes y la limpieza de sumideros, y la preparación de las familias y el sector rural.


Fuente: Infobae
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