Brasil y Estados Unidos establecen grupo de trabajo para negociar aranceles comerciales

Brasil | Los gobiernos de Brasil y Estados Unidos han acordado la formación de un grupo de trabajo destinado a negociar un posible acuerdo comercial. Este acuerdo buscaría mitigar el impacto de los aranceles adicionales que Washington aplica sobre una parte de las exportaciones brasileñas. La información fue confirmada por el Gobierno de Brasil a través de un comunicado.

La decisión fue tomada durante una reunión de aproximadamente 40 minutos en Milwaukee, donde participaron el canciller brasileño, Mauro Vieira, el ministro de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, Márcio Elias Rosa, y el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer. Este encuentro se llevó a cabo en el marco de la reunión de ministros de Comercio del G20, celebrada en Wisconsin los días 30 de septiembre y 1 de octubre, con Greer como anfitrión.

Una imagen tomada desde un dron muestra un granelero siendo cargado con soja en el puerto de Paranaguá, en Paraná (Brasil), el 28 de marzo de 2026. REUTERS/Rodolfo Buhrer

El grupo de trabajo se encargará de abordar tanto cuestiones arancelarias como no arancelarias relacionadas con el comercio bilateral. Estados Unidos se ha comprometido a enviar en las próximas semanas un documento que delimitará el alcance de estas conversaciones. Aunque la reunión fue calificada como constructiva por el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, destacando la voluntad de ambas partes para alcanzar un entendimiento, no se produjeron resultados concretos inmediatos respecto a la eliminación o reducción de los gravámenes, lo cual es el principal objetivo de Brasilia.

En julio, el Ejecutivo de Donald Trump implementó dos medidas que afectan a Brasil. La primera, un arancel del 25% sobre bienes brasileños, entró en vigor el 22 de julio, tras ser anunciada el 15 de julio. Esta medida, amparada en la Sección 301 de la ley de comercio estadounidense, se aplicó después de una investigación sobre presuntas prácticas desleales. La segunda medida, vigente desde el 24 de julio y anunciada el 23 de julio, impone tasas de entre el 10% y el 12,5% a 60 economías por el uso de trabajo forzoso. Según cálculos posteriores a la reunión, el recargo para Brasil es del 12,5%, lo que podría elevar el gravamen adicional hasta un 37,5% para algunas exportaciones.

El ministro de Industria de Brasil, Marcio Elias Rosa, habla con los periodistas en la Embajada de Brasil en Washington D.C. (EEUU) el 7 de mayo de 2026, tras la reunión del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva con el presidente estadounidense Donald Trump en la Casa Blanca. REUTERS/Elizabeth Frantz

Brasil ha manifestado su rechazo a ambas medidas, considerándolas discriminatorias y contrarias a las reglas multilaterales del comercio. En relación con el trabajo forzoso, especialistas brasileños señalan que el país no posee un mecanismo aduanero de bloqueo de importaciones idéntico al de Estados Unidos, y han proporcionado a la Casa Blanca información técnica sobre su marco legal.

La disputa comercial se remonta a 2025. En julio de ese año, Trump justificó un arancel adicional del 40%, sumado al gravamen base del 10%, lo que resultó en un total del 50% sobre numerosos productos, citando el juicio al expresidente Jair Bolsonaro. No obstante, en noviembre de 2025, Washington eximió de este recargo productos como el café y la carne de vacuno. El 20 de febrero de 2026, el Tribunal Supremo estadounidense dictaminó que la ley de poderes económicos de emergencia (IEEPA) no autoriza al presidente a imponer aranceles. Aunque este fallo benefició a Brasil con una caída de 13,6 puntos porcentuales en su arancel medio ponderado, no afecta a las Secciones 232 ni 301, bajo las cuales Washington volvió a gravar a Brasil en julio.

FOTO DE ARCHIVO: El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, camina por la Casa Blanca en Washington, D.C., EEUU, el 26 de agosto de 2026. REUTERS/Kylie Cooper/File Photo

El acercamiento político comenzó el 21 de agosto con una llamada telefónica entre Lula y Trump, donde acordaron establecer un nuevo canal de comunicación. Diez días después, representantes de ambos gobiernos tuvieron una reunión virtual, siendo el encuentro en Milwaukee la primera cita presencial en esta etapa. Las cifras oficiales brasileñas reflejan el impacto de esta escalada, con exportaciones a Estados Unidos en 2025 que sumaron 37.700 millones de dólares, frente a los 40.300 millones de 2024, y un aumento del 11,3% en las importaciones, alcanzando los 45.200 millones de dólares. Esto resultó en un déficit bilateral de aproximadamente 7.500 millones de dólares para Brasil en 2025, siendo las ventas a Estados Unidos poco más del 10% de sus exportaciones totales de 348.700 millones de dólares.

El impacto económico se vio atenuado por el crecimiento del comercio con China y la Unión Europea en 2025, lo que permitió a Brasilia negociar sin una urgencia extrema, aunque persiste el interés en recuperar el acceso a este mercado crucial para sus manufacturas. La clave ahora es la propuesta que Estados Unidos presentará. Si se centra solo en cuestiones no arancelarias, el alivio para Brasil sería limitado. Sin embargo, si incluye la posibilidad de ampliar las listas de exenciones, como espera Brasilia, el grupo de trabajo podría convertirse en un mecanismo efectivo para resolver una disputa que, con la vía judicial cerrada en la Sección 301, solo tiene una salida negociada.

Fuente: Infobae

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