Costa Rica | Este jueves 1 de octubre, Costa Rica extraditó a Estados Unidos a cinco individuos, cuatro colombianos y un costarricense, quienes son requeridos por un tribunal de Florida por delitos relacionados con el tráfico internacional de drogas. Estas extradiciones se derivan de dos investigaciones en las que participaron cuerpos policiales costarricenses, como la Policía de Control de Drogas (PCD), la Dirección de Inteligencia y Análisis Criminal (DIAC) y la Unidad Especial de Apoyo (UEA), en colaboración con la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA).
Los trasladados fueron movilizados desde el Centro Penitenciario La Reforma hasta la Base Dos del Servicio de Vigilancia Aérea, ubicada en el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría, en Alajuela, bajo un estricto dispositivo de seguridad. En este lugar se realizaron los procedimientos judiciales y migratorios necesarios antes de su entrega a oficiales estadounidenses y su posterior traslado en una aeronave de la DEA. Es importante señalar que la extradición no implica una condena, sino la entrega a la jurisdicción de EE. UU. para que respondan a las acusaciones.

El Ministerio de Seguridad Pública ha resaltado que estos casos son los primeros vinculados a investigaciones realizadas directamente por cuerpos policiales del Poder Ejecutivo costarricense. Las autoridades costarricenses, en conjunto con la DEA, mantienen una cooperación activa en la lucha contra el narcotráfico internacional.
Uno de los expedientes se originó el 5 de mayo de 2025, cuando se decomisaron aproximadamente 48 kilogramos de metanfetamina tipo cristal en operativos llevados a cabo en Tibás y San Francisco de Dos Ríos. Este suceso fue calificado por el Ministerio de Seguridad como el mayor decomiso de drogas sintéticas en la historia de Costa Rica. Por este caso, fue extraditado el costarricense Farid Alberto Morales Araya, conocido como “Beto”, quien, según informes judiciales, era considerado el líder de la organización investigada. También fue entregado el colombiano José Franklin Cuesta, detenido en la misma pesquisa. Morales Araya era requerido por las autoridades estadounidenses desde diciembre de 2025, y un tribunal costarricense aprobó su extradición en agosto de este año.

El segundo caso que motivó extradiciones ocurrió el 1 de junio de 2025, en el sector de Paseo Colón, San José. En esa ocasión, se incautaron 70 kilogramos de cocaína ocultos en un compartimento dentro del piso de un automóvil. Por este expediente, fueron extraditados Luis Alberto Sinisterra Lozano, Andrés Felipe Restrepo Uribe y Sánchez Chavarro. Durante el operativo, las autoridades decomisaron tres vehículos, uno de ellos con la droga camuflada debajo de los asientos delanteros. Estos tres individuos son requeridos en Florida por una investigación relacionada con el tráfico internacional de cocaína, y el Tribunal de Apelación Penal de Goicoechea confirmó su extradición en segunda instancia el 19 de agosto.
Nelson Barquero, viceministro de Seguridad Pública, enfatizó durante el operativo que estas extradiciones envían un mensaje contundente: “La persona que ingrese a Costa Rica para tratar de cometer ilícitos, este es el destino que va a tener”. Barquero afirmó que el Ministerio de Seguridad Pública continuará trabajando en esta línea, cumpliendo con la directriz de la presidenta. Estados Unidos figura como un socio principal de Costa Rica en investigaciones de narcotráfico internacional, principalmente a través de la colaboración con la DEA. Estos casos se suman a una lista creciente de solicitudes de extradición por tráfico internacional de drogas, con varias solicitudes extranjeras en trámite en tribunales costarricenses para septiembre de 2026.

Fuente: Infobae
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