Bolivia | El fiscal general de Bolivia, Roger Mariaca, fue detenido el miércoles 30 en Santa Cruz, acusado por el gobierno de Rodrigo Paz de integrar una organización criminal que presuntamente protegía actividades relacionadas con el narcotráfico. Mariaca, quien asumió su cargo en octubre de 2024, fue aprehendido junto a otros funcionarios en una operación que, según el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, desarticuló una red criminal "enquistada" en el Ministerio Público.
La detención de Mariaca se produjo apenas dos días después de que Estados Unidos revocara su visa y la de otros funcionarios bolivianos por supuestos nexos con la corrupción y el narcotráfico. Tras el operativo, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, felicitó públicamente al gobierno boliviano, declarando que las acciones de Bolivia demuestran el liderazgo necesario para un hemisferio más seguro y próspero. Rubio también afirmó en X que la Administración Trump "respalda firmemente" al presidente Rodrigo Paz y a su gobierno por su lucha contra el narcotráfico, la corrupción y el crimen organizado transnacional.

Las autoridades bolivianas han sostenido que la operación fue ejecutada por agentes nacionales, aunque reconocieron la cooperación de agencias estadounidenses. El fiscal general enfrenta acusaciones por organización criminal, legitimación de ganancias ilícitas y tráfico de drogas. La operación involucró a otras 13 personas y allanamientos en oficinas de la Fiscalía, donde se encontró dinero en efectivo oculto en una ambulancia que supuestamente salió del domicilio de Mariaca. Inicialmente, la Fiscalía cuestionó el procedimiento, y un fiscal antinarcóticos alegó que Mariaca fue detenido sin orden judicial.
Antes de su detención, Mariaca había rechazado las acusaciones de Washington, calificando la revocación de su visa como un acto de "injerencia" y "presión política". Su abogado, Romel Ipamo, expresó la disposición a colaborar con la investigación, solicitando que se garantizara el debido proceso.

Durante su gestión, se capturó en marzo al uruguayo Sebastián Marset, quien fue posteriormente enviado a Estados Unidos con apoyo de la DEA. Tras la detención de Mariaca, circuló un video en el que Marset supuestamente lo menciona como su amigo, si bien la agencia AFP no pudo verificar la autenticidad de las imágenes.
El gobierno de Rodrigo Paz ha intensificado su cooperación con Washington en seguridad, y Bolivia se incorporó al "Escudo de las Américas", una iniciativa de la administración Trump contra el crimen organizado transnacional. La captura de Marset fue presentada por autoridades estadounidenses como un logro de este acercamiento.
Según el politólogo boliviano Raúl Peñaranda, la secuencia de la sanción estadounidense y el arresto demuestra la influencia de Washington sobre el gobierno boliviano. Para Peñaranda, las dudas sobre Mariaca existían antes de su nombramiento como fiscal general, y la coincidencia temporal no sería casual. Asimismo, el analista Francisco Belaunde señaló que la detención de la máxima autoridad del Ministerio Público por presuntos vínculos con una estructura criminal representa una crisis institucional que cuestiona la credibilidad del sistema de justicia boliviano.

El fiscal general interino, Luis Montaño Morales, ha asumido el cargo, y la Asamblea Legislativa deberá intervenir para la elección de un nuevo titular. La investigación determinará si este caso contribuye a una depuración institucional o profundiza las dudas sobre la independencia de la Justicia en Bolivia.

Fuente: El Comercio Perú
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