Corea del Norte | Este sábado, Corea del Norte lanzó un misil balístico hacia el mar desde su costa oriental, específicamente desde la zona de Wonsan. Este lanzamiento se produce en un momento de crecientes tensiones con Corea del Sur, tras las detonaciones de minas terrestres en la frontera que resultaron en heridas para tres soldados surcoreanos.
El Estado Mayor Conjunto surcoreano precisó que el proyectil recorrió más de 700 kilómetros antes de impactar en el mar. Las fuerzas militares de Corea del Sur y Estados Unidos están analizando las características de este ensayo. La cadena de noticias japonesa NHK informó que el misil, lanzado alrededor de las 06:30 horas locales, aparentemente cayó fuera de la zona económica exclusiva de Japón.
El Ministerio de Defensa de Japón confirmó que el objeto lanzado “podría tratarse de un misil balístico” y emitió una advertencia a los navíos en la zona para que extremen precauciones. La oficina presidencial de seguridad nacional de Corea del Sur instó a Pyongyang a cesar de inmediato sus lanzamientos balísticos, calificándolos de “acto grave que no ayuda en nada a gestionar la situación actual” y violatorio de las sanciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Este ensayo tuvo lugar un día después de que Kim Yo-jong, hermana del líder norcoreano Kim Jong-un, rechazara las acusaciones de Seúl sobre las explosiones de minas terrestres en la frontera. Corea del Sur y el Comando de las Naciones Unidas, liderado por Estados Unidos, atribuyen estas explosiones a artefactos instalados por Corea del Norte al sur de la línea de demarcación militar.
Kim Yo-jong desestimó las demandas surcoreanas como “absolutamente patéticas” y afirmó la intención de Corea del Norte de romper definitivamente sus lazos con Corea del Sur. Anteriormente, ella había negado la responsabilidad de Pyongyang en las explosiones y había amenazado con represalias si Seúl abría fuego contra soldados norcoreanos que realizan labores de fortificación en la frontera.
Corea del Sur también ha exigido el fin de las obras de fortificación norcoreanas en la frontera, que incluyen la instalación de minas y barreras antitanque. Estas actividades se intensificaron después de que Kim Jong-un abandonara en 2024 la política de reconciliación con el Sur y designara a Seúl como un adversario permanente.

El presidente surcoreano, Lee Jae-myung, reiteró el jueves que su gobierno continuará implementando medidas para reducir las tensiones militares, a pesar de la exigencia de Seúl de una disculpa a Pyongyang por la explosión de dos minas en la Zona Desmilitarizada (DMZ) el 21 de septiembre. Durante el acto conmemorativo del 78º Día de las Fuerzas Armadas de Corea del Sur, Lee afirmó que “Nuestro Gobierno continuará de manera consistente adoptando medidas prácticas para reducir las tensiones militares entre el Sur y el Norte”.
Asimismo, el mandatario instó a Corea del Norte a “restaurar el diálogo interrumpido”, a pesar del rechazo constante de Pyongyang a las propuestas de acercamiento de su administración, que asumió el cargo en junio del año pasado. Lee también expresó sus deseos de pronta recuperación a los tres militares heridos en la explosión en la DMZ, sin atribuir directamente la responsabilidad a Pyongyang en ese segmento de su discurso.

Fuente: Infobae
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