Italia | Este jueves se cumplen trece años del trágico naufragio de una embarcación de migrantes frente a la isla italiana de Lampedusa, que dejó 368 personas fallecidas. El incidente, ocurrido el 3 de octubre de 2013, conmocionó a la comunidad internacional y llevó al papa Francisco a expresar su "vergüenza" ante la magnitud de la catástrofe.
La embarcación, un viejo pesquero de 20 metros de eslora, partió de Misrata, Libia, con destino a Italia. A bordo viajaban 543 personas, en su mayoría originarias de Eritrea, Etiopía y Somalia, quienes habían atravesado desiertos y sufrido abusos antes de intentar el peligroso cruce marítimo. Lampedusa, estratégicamente ubicada más cerca de África que de Europa continental, era el destino final para muchos en busca de una vida mejor.
El pesquero se encontraba a menos de un kilómetro de la costa de Lampedusa cuando el motor se detuvo. Los tripulantes intentaron pedir auxilio encendiendo una manta empapada en combustible, lo que provocó que el fuego se propagara rápidamente por la cubierta. El pánico desató una estampida hacia un lado de la embarcación, causando un desequilibrio que la hizo volcar y hundirse en cuestión de minutos. Aunque la costa estaba a solo 800 metros, la distancia fue fatal para las 368 personas que quedaron atrapadas en el agua.

Los primeros en llegar al lugar fueron pescadores y embarcaciones locales, seguidos por unidades de la Guardia Costera italiana. A pesar de los esfuerzos, solo 155 personas lograron ser rescatadas con vida. La búsqueda de cuerpos se extendió por varios días, con buzos recuperando víctimas del interior del casco sumergido. Entre los fallecidos había niños, y las imágenes de los ataúdes alineados en el aeropuerto de Lampedusa, incluyendo uno con una madre y su bebé recién nacido, recorrieron el mundo, convirtiendo la tragedia de una cifra abstracta en una realidad dolorosa.
El naufragio de 2013 ocurrió poco después de la primera visita del papa Francisco a Lampedusa, en julio del mismo año, donde ya había alertado sobre la "globalización de la indiferencia" ante la situación de los migrantes. La tragedia llevó al Gobierno italiano a decretar un día de luto nacional y a implementar la operación Mare Nostrum, una iniciativa de la Marina italiana que durante un año se dedicó a la búsqueda y salvamento en el Mediterráneo, rescatando a más de 94.000 personas.

En 2016, Italia estableció el 3 de octubre como la Jornada Nacional en Memoria de las Víctimas de la Inmigración. Cada año, se realizan homenajes en Lampedusa y otras ciudades italianas. En estas ceremonias, sobrevivientes, familiares y habitantes se reúnen frente al mar para recordar a los fallecidos, leyendo sus nombres y arrojando flores al agua, un gesto que busca mantener viva la memoria de quienes perdieron la vida buscando una nueva oportunidad.




Fuente: Infobae
Apoya el periodismo independiente
Sinpe 6334-5121 | Donar Aquí
