Costa Rica | El Observatorio de Derecho Humano a la Alimentación (ODA), integrado por representantes de las cinco universidades públicas del país y el Programa Estado de la Nación, ha expresado su preocupación ante la potencial propuesta de aumentar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) de los productos de la Canasta Básica Tributaria (CBT) del 1% al 13%, con un posterior sistema de devolución de los recursos.
La principal inquietud del ODA radica en la falta de un proyecto de ley o documento técnico oficial que especifique detalles cruciales sobre este esquema, denominado “IVA personalizado”. Aspectos como la identificación de los beneficiarios de las devoluciones, los montos a transferir, la periodicidad de los pagos y los mecanismos de entrega aún no han sido definidos, a pesar de que el Ministerio de Hacienda ha analizado esta alternativa fiscal.

Actualmente, la protección tributaria opera con una tarifa reducida del 1% de IVA en los productos de la CBT, lo que se traduce en un beneficio inmediato al momento de la compra. Sin embargo, con el IVA personalizado, los consumidores, incluidos los hogares de menores ingresos, tendrían que pagar inicialmente el 13% y luego esperar por la devolución.
Los académicos del ODA enfatizan que esta modificación podría generar graves consecuencias para las familias, especialmente porque la alimentación constituye un gasto diario. Si las transferencias se retrasan, interrumpen o son insuficientes, los hogares podrían verse forzados a reducir sus compras de alimentos, optar por productos más económicos, recurrir a créditos o disminuir otros gastos esenciales.
Además, el Observatorio señala la necesidad de establecer un sistema claro para actualizar los registros de beneficiarios en casos de cambios en los ingresos, desempleo u otras variaciones económicas. También manifiestan dudas sobre la situación de los hogares con ingresos limitados que, sin ser clasificados oficialmente como pobres, podrían enfrentar dificultades para absorber el incremento inicial de los precios.

Un análisis del investigador Leiner Vargas, de la Universidad Nacional (UNA), citado por el ODA, estima que el incremento del IVA del 1% al 13% en los bienes afectados generaría un aumento directo de aproximadamente el 11.9% en el precio final. Para los hogares del primer quintil, que destinan cerca del 44.1% de sus ingresos a la canasta básica, la carga adicional podría representar alrededor del 6.7% de sus ingresos mensuales, mientras que para el segundo quintil el impacto se situaría entre el 4% y el 5%.
A pesar de estas advertencias, el Ministerio de Hacienda confirmó en julio que no presentaría el proyecto para modificar este tratamiento tributario durante el año en curso. No obstante, el viceministro de Hacienda, Víctor Carvajal, indicó que el IVA personalizado sigue siendo una de las alternativas fiscales en estudio.

Por esta razón, el ODA ha calificado su pronunciamiento como preventivo. La organización considera que aún faltan elementos para evaluar el funcionamiento real de una eventual compensación, como los mecanismos de actualización de beneficiarios, los controles, la periodicidad de los depósitos y la fuente presupuestaria para su financiamiento.
Entre sus solicitudes, el Observatorio ha instado al Poder Ejecutivo y al Ministerio de Hacienda a descartar la propuesta en su formulación actual y mantener la tarifa reducida hasta que se disponga de información suficiente para determinar sus efectos. Asimismo, han solicitado una evaluación integral que considere los impactos fiscales, distributivos, alimentarios, nutricionales y territoriales antes de impulsar cualquier reforma, subrayando que “la alimentación adecuada es un derecho humano” y su protección no debe depender de devoluciones inciertas, tardías o insuficientes.
Fuente: Infobae
Apoya el periodismo independiente
Sinpe 6334-5121 | Donar Aquí

