Estados Unidos | La costa oeste de Estados Unidos enfrenta un riesgo elevado de inundaciones debido al avance de ondas Kelvin, un fenómeno subacuático asociado a El Niño que podría elevar la cota marina hasta 30 centímetros. Estos pulsos de agua cálida, que no son visibles en la superficie, empujan la línea costera a medida que se desplazan por el fondo del océano Pacífico.
El avance de estas ondas comenzó en octubre y se espera que continúe hasta febrero. Durante este periodo, coincidirán con mareas altas y el oleaje del Pacífico Norte, lo que podría duplicar el riesgo de anegamiento en las comunidades costeras, muchas de las cuales ya padecen décadas de erosión. Expertos señalan que cada aumento de 5 a 10 centímetros en la cota marina puede duplicar el riesgo de inundación en zonas bajas.

Dillon Amaya, oceanógrafo de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, describe las ondas Kelvin como una "protuberancia sostenida de agua" que viaja bajo la superficie, con una extensión de entre 19 y 32 kilómetros desde la orilla y unos 200 metros de profundidad. Este fenómeno se origina en el ecuador, donde el debilitamiento o la inversión de los vientos alisios durante El Niño provocan que una gran masa de agua acumulada en el Pacífico regrese hacia el este. Al llegar a la costa de América del Sur, la energía se bifurca y avanza como corrientes costeras hacia el norte, impactando estados como California, Oregón y Washington.
Según Amaya, estas ondas son una "fuerza impulsora de El Niño", contribuyendo a su crecimiento y maduración. Además de elevar el nivel del mar, suprimen el afloramiento de aguas frías ricas en nutrientes, lo que provoca el calentamiento de la superficie marina y afecta la cadena alimentaria de la región.

Michael Jacox, oceanógrafo investigador de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos, advierte que el riesgo principal no reside en los pulsos en sí, sino en la amplificación de los efectos cuando las aguas ya se encuentran por encima de lo habitual. En estas condiciones, la llegada de una tormenta o marea alta puede resultar en niveles de agua "considerablemente más peligrosos". La NOAA ha señalado que, en años de El Niño, los desbordamientos por mareas altas pueden triplicarse en la costa del Pacífico.
Sean Vitousek, oceanógrafo del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), recordó que episodios intensos de El Niño en 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016 causaron la peor erosión registrada en las playas de la costa oeste, lo que a su vez incrementa el impacto de las olas e inundaciones en propiedades e infraestructura.

Ante esta situación, comunidades del sur de California, como San Clemente y el condado de Orange, que ya han sufrido daños por la erosión, están tomando medidas de emergencia. Alyssa Napuri, subjefa de gabinete de la supervisora del condado de Orange, indicó que se está colocando arena de emergencia debido a las proyecciones que anticipan una elevación del agua de entre 15 y 30 centímetros. El gobernador Gavin Newsom declaró el estado de emergencia a finales de septiembre para agilizar la protección de las comunidades y la preparación ante un posible clima severo. Aunque aún es pronto para confirmar si esta temporada será récord, este fenómeno de El Niño podría ser uno de los más intensos registrados, según Amaya.

Fuente: Infobae
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