El Salvador | La Fiscalía General de la República (FGR) y la Policía Nacional Civil (PNC) de El Salvador llevaron a cabo un operativo simultáneo en los departamentos de Ahuachapán, Usulután y La Paz, desarticulando una red transnacional dedicada al tráfico de cocaína. La acción, ejecutada en la madrugada del 8 de octubre, culminó con la incautación de 1,917 kilogramos de cocaína, cuyo valor comercial se estima en $48,193,380.00.
La investigación contra esta organización criminal se inició en julio de 2024. Desde entonces, el trabajo de inteligencia y vigilancia ha permitido a las autoridades asestar golpes financieros a la banda. Doce personas ya habían sido capturadas en fases previas de la investigación, y a estas se suman nuevos arrestos realizados durante el operativo más reciente.
Entre los implicados se encuentran pescadores artesanales y colaboradores de la franja costera, quienes facilitaban la logística, el combustible y el resguardo de los cargamentos de droga en puntos estratégicos de los departamentos mencionados. Estos individuos proveían a las tripulaciones de combustible, sistemas de posicionamiento global (GPS) y embarcaciones adicionales para evadir los patrullajes navales. Además de la droga, se decomisaron seis embarcaciones utilizadas para el transporte marítimo de las sustancias ilícitas.

Los procesados enfrentarán cargos por tráfico ilícito, tráfico ilícito de carácter internacional y agrupaciones ilícitas ante la justicia salvadoreña. El Salvador, debido a su ubicación geográfica en Centroamérica y su extensa costa en el Océano Pacífico, es frecuentemente utilizado por redes de crimen organizado como punto de reabastecimiento y acopio temporal para la droga que se dirige desde el sur del continente americano hacia América del Norte y Europa.
La Ley Reguladora de las Actividades Relativas a las Drogas en El Salvador sanciona la tenencia, producción, almacenamiento, transporte y comercialización de sustancias estupefacientes. Las organizaciones criminales aprovechan las necesidades socioeconómicas o el conocimiento geográfico de los pescadores para reclutarlos, ofreciendo apoyo logístico en altamar, incluyendo combustible, telefonía satelital, GPS y resguardo de cargamentos en esteros e islas.

Ante esta situación, la FGR y la Fuerza Armada, a través de la Marina Nacional, han intensificado los patrullajes en las 200 millas náuticas y en aguas interiores. Los decomisos a gran escala en el Océano Pacífico demuestran la efectividad de los radares marinos, la inteligencia conjunta con agencias internacionales y los operativos coordinados con la Policía Nacional Civil. El objetivo de estas interdicciones es debilitar la capacidad financiera de los grupos delictivos y evitar que las costas salvadoreñas sean utilizadas como zonas de impunidad.

Fuente: Infobae
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