Costa Rica | El país se prepara para incorporar al menos 75 autobuses eléctricos de fabricación europea a su sistema de transporte público en 2027, gracias a una contribución de 8 millones de euros de la Unión Europea (UE). Esta iniciativa busca reducir la dependencia de combustibles fósiles y mejorar la eficiencia del servicio, principalmente en la Gran Área Metropolitana (GAM).
El proyecto se formalizó mediante un acuerdo entre la Unión Europea y el Banco de Costa Rica (BCR), con la participación del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) y la Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ). Este acuerdo establece un mecanismo financiero para que las empresas autobuseras puedan adquirir vehículos eléctricos sin asumir de inmediato la totalidad de los costos.
La viceministra de Transportes, Sofía Fallas, indicó que al menos 10 empresas autobuseras han mostrado interés en participar en este esquema de financiamiento. Las rutas específicas para las nuevas unidades aún no están definidas y su incorporación dependerá de evaluaciones financieras y la participación de los operadores.

El fondo fiduciario, administrado por el Banco de Costa Rica, permitirá a las empresas acceder a esquemas de financiamiento, como el leasing o arrendamiento financiero, para facilitar la adquisición de los autobuses eléctricos europeos. Este modelo busca reducir el costo inicial de inversión, uno de los principales obstáculos para la electrificación de las flotas. La viceministra Fallas explicó que se busca ofrecer condiciones financieras que hagan competitivo el costo de incorporar una unidad eléctrica frente a un autobús convencional de diésel.
El financiamiento también cubrirá la adaptación de los planteles y la instalación de infraestructura de recarga, elementos esenciales para la operación diaria de los nuevos vehículos. El ministro de Obras Públicas y Transportes, Efraim Zeledón, enfatizó la importancia de diseñar mecanismos que permitan la renovación de las flotas sin generar presiones económicas adicionales sobre los pasajeros.

Los autobuses eléctricos europeos previstos serán de aproximadamente 12 metros de longitud, con piso bajo para facilitar el acceso y la salida de pasajeros, mejorando la accesibilidad para personas con movilidad reducida. Estos vehículos no generarán emisiones directas por el tubo de escape y producirán menos ruido que los autobuses de combustión interna. El MOPT informó que un autobús eléctrico ya ha sido probado por diferentes compañías de transporte, con resultados positivos en gastos operativos.
Esta iniciativa forma parte de Global Gateway, una estrategia de la Unión Europea para movilizar inversiones en infraestructura sostenible. El embajador de la Unión Europea en Costa Rica, Pierre-Louis Lempereur, destacó que la cooperación internacional combina recursos financieros y conocimientos técnicos para impulsar proyectos a largo plazo. Lempereur señaló que Costa Rica es el primer país donde se aplica este mecanismo financiero, lo que podría servir de referencia para otras iniciativas de transporte sostenible.

El gerente general del Banco de Costa Rica, Julio César Trejos, afirmó que la institución, a través de su modelo Impulso Sostenible, estructurará las condiciones financieras para facilitar la adquisición de las unidades y promover la reducción de emisiones. La viceministra Fallas también mencionó que las autoridades buscan recursos adicionales para ampliar la cantidad de autobuses eléctricos, con la expectativa de que para 2028 circulen más de 100 unidades eléctricas. Además de la sustitución de vehículos, se busca mejorar la organización del sistema de transporte, incluyendo la integración de rutas y la conexión con servicios ferroviarios.
Fuente: Infobae
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