Costa Rica | El Gobierno de Costa Rica ha descartado solicitar un aumento en las tarifas de agua potable a corto plazo, enfatizando que el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) debe mejorar su eficiencia administrativa y financiera antes de considerar cualquier ajuste. La base tarifaria del AyA no se ha revisado desde 2018, pero la institución no ha solicitado ni planea solicitar un incremento inmediato.
La presidenta ejecutiva del AyA, Lourdes Sáurez, explicó que la institución ha experimentado dificultades financieras en el pasado, pero los resultados recientes muestran una mejoría. Sáurez afirmó que la prioridad es administrar de manera más eficiente los recursos y activos del AyA para evitar trasladar ineficiencias históricas a los usuarios. En 2023 y 2024, se registró un saldo a favor de los usuarios por ₡151 millones (USD 330 mil), y en 2025, el AyA alcanzó una ejecución presupuestaria del 88%, la más alta de su historia, superando el promedio del 70% entre 2010 y 2021.

La presidenta Laura Fernández defendió la decisión, indicando que su administración busca proteger a los usuarios de costos derivados de ineficiencias institucionales. Fernández comparó esta postura con decisiones previas en el sector eléctrico y reiteró el compromiso de no afectar el bolsillo de los costarricenses. Desde el AyA, se reafirmó el compromiso de no impactar a los consumidores antes de ajustar sus propias finanzas.
Respecto a proyectos de infraestructura como Orosi II para la Gran Área Metropolitana, inversiones en alcantarillado sanitario y el proyecto Agua para la Bajura en Guanacaste, la presidenta ejecutiva del AyA aseguró que la institución puede hacer frente a los esquemas de financiamiento actuales. Reconoció la existencia de una deuda histórica que deberá reorganizarse para mejorar la administración y facilitar futuras opciones de financiamiento. Se mencionó la planificación financiera para el acueducto metropolitano y obras de alcantarillado sanitario.

Además, se destacó un programa para reducir el agua no contabilizada, es decir, el recurso que se produce pero no genera ingresos debido a fugas o pérdidas. La reducción de estas pérdidas podría aumentar los ingresos del AyA y disminuir la necesidad de trasladar costos a los consumidores. Sobre el proyecto Agua para la Bajura, las autoridades indicaron que sigue en coordinación con otras instituciones y que se están resolviendo aspectos de financiamiento, manteniendo el compromiso de llevarlo adelante. La presidenta Fernández enfatizó que garantizar el abastecimiento de agua para Guanacaste es una prioridad y confía en que el proyecto avanzará durante su administración.

Fuente: Infobae
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