Bolivia | El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció este lunes una serie de reuniones con mandatarios de países vecinos para coordinar acciones contra el crimen organizado transnacional y el narcoterrorismo. El primer encuentro se realizará este viernes con el presidente de Chile, José Antonio Kast, quien visitará Bolivia para abordar una agenda de seguridad, prosperidad y bienestar, según informaron las cancillerías.
Paz adelantó que posteriormente mantendrá diálogos similares con los presidentes de Argentina, Brasil, Paraguay y Perú, aunque no especificó las fechas de estos encuentros. Las declaraciones del mandatario boliviano tuvieron lugar durante un acto por el 103 aniversario de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) en Santa Cruz de la Sierra.
El presidente Paz enfatizó la necesidad de que las naciones fronterizas se conviertan en “aliados” para proteger a sus sociedades, construyendo un “escudo” contra las organizaciones criminales. Subrayó que la situación actual ha “cambiado de dimensión”, con estructuras delictivas que movilizan recursos financieros, armas, rutas, tecnología y redes de corrupción, y que emplean métodos violentos para desafiar a las autoridades. Ante este panorama, demandó una respuesta “firme, profesional y ajustada a la ley”.

La agenda bilateral propuesta por Paz incluye capacitación conjunta, intercambio de inteligencia, incorporación de tecnología y mecanismos reforzados de vigilancia, con el objetivo de que Bolivia se consolide como un socio confiable en seguridad regional.
En otro punto de su intervención, Paz reveló haber recibido una amenaza de muerte que, según indicó, buscaba impedir su presencia en un acto en el departamento amazónico de Pando. Este incidente ocurrió tras la detención de un integrante de la organización brasileña Primer Comando de la Capital (PCC) durante el fin de semana. “Yo fui ayer a Pando con la amenaza de muerte porque tengo que dar la cara como da la cara a las Fuerzas Armadas”, afirmó.
Según el balance de su gestión, en 11 meses se han capturado 29 integrantes de distintas estructuras criminales con alcance internacional, quienes fueron entregados a sus países de origen. El Gobierno boliviano sostiene que gran parte de los crímenes recientes en el oriente del país y en la frontera con Brasil están relacionados con la disputa entre el PCC y el Comando Vermelho (CV) por el control de las rutas del narcotráfico en las zonas bolivianas de la Chiquitania y la Amazonía.

En el marco de esta cooperación, se prevé que la Policía Federal de Brasil establezca una oficina en territorio boliviano y que se conformen dos unidades especiales para combatir a estas agrupaciones delictivas.

Fuente: Infobae
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