Cárteles mexicanos utilizan vehículos de lujo y tácticos robados en EE. UU.

México | Los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación (CJNG) operan dos tipos de flotas de vehículos robados en Estados Unidos, según una investigación de Los Angeles Times realizada por el periodista Steve Fisher. Una flota está compuesta por automóviles de lujo destinados a sus líderes, mientras que la otra se conforma de vehículos tácticos para sus células operativas.

Los líderes de estas organizaciones criminales utilizan vehículos como la Cadillac Escalade y SUV de BMW. Por otro lado, camionetas robustas como la Ford Raptor o la Ram son modificadas en México para convertirlas en vehículos blindados, conocidos como “vehículos monstruo”, que se emplean en enfrentamientos armados.

El método para obtener estos vehículos implica que operadores reclutados a través de redes sociales alquilan los automóviles en Estados Unidos, utilizando su identidad real y contratando cobertura por robo. Al finalizar el período de alquiler, dejan el vehículo con las llaves en el estacionamiento de la agencia. Posteriormente, un miembro del cártel recoge el automóvil y lo traslada a la frontera. El robo no se reporta hasta días después del alquiler. Una vez en México, los vehículos son legalizados con la ayuda de funcionarios corruptos, a quienes se les cambian las placas.

Dos personas con equipo táctico y fusiles permanecen en guardia junto a dos vehículos todoterreno sobre un fondo con insignias automotrices. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los vehículos de alto valor comercial, como la Cadillac Escalade y las SUV de BMW, son reservados para el uso personal de los líderes criminales. Estos modelos ofrecen un amplio espacio interior, acabados de lujo y simbolizan poder económico dentro de la jerarquía del narcotráfico. Kevin Carter, propietario de Collateral Consultants, indicó a LA Times que para los cárteles es más económico alquilar estas unidades por unos cientos de dólares que comprarlas.

Un ejemplo de esta práctica ocurrió en agosto, cuando un integrante del CJNG viajó a Mexicali para recoger un tractocamión que transportaba una Cadillac Escalade modelo 2026 y una camioneta Ram, ocultas en un remolque con pacas de heno para evadir los controles carreteros.

La segunda categoría de vehículos, que incluye camionetas como la Ford Raptor, Chevy Suburban y modelos de Toyota y Ram, se utiliza para necesidades logísticas y de combate. Estos vehículos son valorados por su capacidad de tracción en terrenos difíciles, resistencia del chasis y potencia del motor, lo que les permite transportar drogas por rutas alejadas de los puntos de control fronterizo. El sargento Juvey Mejía, del Departamento de Policía de Los Ángeles, explicó que se prefieren vehículos capaces de transitar por terrenos difíciles para eludir a la Patrulla Fronteriza y transportar drogas.

Logotipo de BMW, una de las marcas preferidas por los capos. REUTERS/Maxim Shemetov

Algunas de estas unidades son modificadas artesanalmente, conocidas como “mutant tanks” o vehículos monstruo en México. Estas adaptaciones incluyen la instalación de blindaje de acero pesado a prueba de balas, aberturas para disparar desde el interior y soportes fijos para armas largas, diseñadas para enfrentar a cárteles rivales o a las fuerzas de seguridad.

La investigación documenta preferencias distintas entre los cárteles. Al Cártel de Sinaloa se le vincula con el robo de seis unidades Jeep Wrangler modelo 2026 en Oakland y Las Vegas, de las cuales cuatro fueron recuperadas. En Colorado, la fiscalía estatal acusó en 2024 a 17 personas de robar 190 camionetas Ford F-150 y SUV de lujo cerca del aeropuerto de Denver, valoradas en casi 10 millones de dólares, para intercambiarlas por cocaína, fentanilo y metanfetamina.

Cadillac Escalade, una de las preferidas de los narcos. REUTERS/Rebecca Cook/File Photo

El CJNG, por su parte, se enfoca en el robo de camionetas Ram. Diez unidades nuevas sustraídas de los aeropuertos de Oakland, Los Ángeles y Las Vegas fueron localizadas en zonas de Jalisco bajo control de esta organización; solo una fue recuperada en un operativo del Ejército mexicano, donde también se decomisó un arsenal de armas Browning y Barrett calibre .50.

Un funcionario estadounidense de seguridad consultado en el reportaje atribuye parte de este patrón de consumo vehicular a la fragmentación interna de ambos cárteles. El Cártel de Sinaloa enfrenta una disputa entre “Los Chapitos”, hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, y la facción rival La Mayiza. El CJNG ha expandido su presencia a Michoacán, Chiapas y Baja California, lo que genera enfrentamientos en múltiples frentes que requieren más vehículos de transporte y combate.

Vehículo con blindaje casero decomisado por elementos federales en Escuinapa. Crédito: X – @sspsinaloa1

En la semana de publicación de la investigación, los investigadores privados recibieron solicitudes adicionales para rastrear una docena de camionetas Ram en Sinaloa y siete unidades más en Durango, lo que indica que el flujo de vehículos robados hacia estas organizaciones se mantiene activo.

Vehículos de lujo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Fuente: Infobae

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