Colombia | El Concejo de Bogotá aprobó en segundo debate la reforma del impuesto de industria y comercio (ICA), contenida en el proyecto “Acuerdo por una Ciudad Inteligente”. Esta iniciativa, que ahora espera la sanción del alcalde Carlos Fernando Galán, contempla la reducción de tarifas para 275 actividades económicas y el aumento para otras 169. La mayor parte de las disposiciones entrarán en vigor el 1 de enero de 2027.
La reforma reorganiza las tarifas del ICA, estableciendo rebajas para sectores como restaurantes, hoteles, bares, tiendas de barrio y empresas editoras de libros. Por otro lado, las actividades financieras y los productores de tabaco y alcohol verán incrementadas sus tarifas. Adicionalmente, el proyecto elimina el impuesto a la publicidad exterior visual.
Según estimaciones del Distrito, las reducciones beneficiarían al 82,9% de los comercios y al 89,6% de las industrias, aunque el alcance específico dependerá de la actividad económica de cada empresa. Oscar Villarruel, socio de Auditoría de Crowe Co, calculó que, con $1.000 millones de ingresos gravados, un restaurante podría ahorrar $1,8 millones, un bar $2,8 millones y una editorial de libros $4 millones.

Para los restaurantes, la tarifa del ICA pasaría de 13,8 a 12 por 1.000. Esto significaría que un establecimiento con $1.000 millones de ingresos sujetos al impuesto pagaría $12 millones anuales, en comparación con los $13,8 millones actuales, lo que representa una rebaja del 13,04%. En el caso de bares, la tarifa se reduciría de 13,8 a 11 por 1.000, implicando una disminución del 20,29% para el mismo nivel de ingresos. Las empresas de edición y publicación de libros experimentarían una reducción del 50%, pasando de ocho a cuatro por mil.
Villarruel señaló que estos ahorros en cargas recurrentes podrían destinarse a capital de trabajo, reducción de deuda, inversión o sostenimiento del empleo. Sin embargo, advirtió que el beneficio final podría ser menor para las empresas que ya descuentan el ICA como gasto en el impuesto sobre la renta.

En contraste, la reforma ha generado preocupación en el sector de las fintech. Colombia Fintech alertó que el aumento de la tarifa para las actividades financieras, de 14 a 21 por 1.000, implicaría un incremento del 50% en el pago para empresas emergentes y de tecnología financiera. Gabriel Santos, presidente del gremio, criticó que el ICA se liquide sobre los ingresos y no sobre las utilidades, lo que afectaría a empresas que aún no son rentables. Santos había solicitado a los concejales rechazar este artículo, argumentando que Bogotá no puede ser la capital del emprendimiento si castiga a los innovadores.
Lisandro Junco, exdirector de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian), defendió la reforma, destacando que simplifica las tarifas del ICA de 13 a siete y reduce el impuesto para cerca del 89% de las empresas. Junco explicó que el ICA financiero tiene una base gravable especial y puede deducirse en renta, lo que amortigua su impacto en la utilidad neta. Además, la iniciativa elimina las retenciones de ICA en pagos digitales de bajo valor para emprendedores y suprime dos impuestos. El exfuncionario también indicó que el principio de territorialidad del ICA se mantiene vigente.

La discusión sobre esta reforma se da en un contexto de inflación anual del 6,29% en septiembre. Las ventas minoristas subieron un 5,3% interanual en julio, mientras que la producción manufacturera cayó un 2,3% y las ventas de las fábricas retrocedieron un 1,8%, según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane).

Fuente: Infobae
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