Costa Rica | El país se ha posicionado como uno de los principales proveedores de cables y componentes eléctricos dentro de la región centroamericana, un rol que se alinea con su nivel educativo, donde el 11.2% de su población ha completado estudios superiores. Esta información se desprende del informe “Exportaciones y sus cadenas de valor en México y Centroamérica, y la relevancia de la educación para su desarrollo” del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El estudio del BID, que analiza la transformación exportadora de Centroamérica, Panamá y República Dominicana (CAPARD), destaca que la región experimenta un cambio estructural, aunque el sector agropecuario aún representa cerca de un tercio de las exportaciones totales.
Entre 2011 y 2025, las exportaciones de instrumentos médicos, ópticos y afines en CAPARD aumentaron del 4% al 14%, mientras que los cables, conductores y aparatos para circuitos eléctricos pasaron del 2% al 5% en el mismo periodo. En contraste, los textiles disminuyeron del 14% al 13%, y los minerales y químicos cayeron del 20% al 10%. El informe señala que la aceleración de los sectores de instrumentos médicos y productos eléctricos comenzó alrededor de 2019, coincidiendo con la pandemia y las disrupciones logísticas globales, aunque no establece una relación causal directa.

Entre 2019 y 2025, las exportaciones de instrumentos médicos y productos eléctricos de la región casi se triplicaron, identificándose como los principales motores de diversificación exportadora en Centroamérica y Panamá. El Índice de Ventajas Comparativas Reveladas (IVCR) del informe, que mide la especialización exportadora, indica que los instrumentos médicos y los cables y conductores eléctricos son los sectores con mayor ventaja exportadora internacional para la región en 2025, casi duplicando sus niveles de 2019.
El sector eléctrico muestra un alto grado de integración productiva dentro de CAPARD. En 2025, el 38.5% de las exportaciones regionales de cables, conductores y aparatos eléctricos se dirigió al comercio intrarregional o a México. Dentro de este esquema, Costa Rica y Panamá son los principales abastecedores de la región, mientras que Nicaragua se conecta más con el mercado mexicano. En cuanto a las importaciones, todos los países de CAPARD, excepto Panamá, registran montos similares entre sí.

En contraste, los instrumentos médicos tienen una orientación casi exclusiva hacia mercados externos, con solo el 0.5% de sus exportaciones regionales destinadas al comercio intrarregional y a México en 2025, y su producción se concentra en pocos países.
El documento del BID vincula la expansión de estas manufacturas con el nivel educativo de la fuerza laboral. Sus modelos econométricos sugieren que un punto porcentual adicional de población con educación terciaria eleva en 1.2% el crecimiento de las exportaciones de instrumentos médicos. La educación secundaria básica se asocia con el crecimiento de cables y conductores (0.4%) y textiles (0.8%). El acceso a internet y la calidad institucional también influyen positivamente en el desempeño de los instrumentos médicos.
En Costa Rica, el 11.2% de la población tiene estudios superiores completos, el 27.1% ha terminado la preparatoria y el 61.7% tiene escolaridad incompleta. En su sector manufacturero, el 11.5% de los trabajadores posee educación superior. El Salvador, por su parte, presenta un 7.2% de su población con estudios superiores y un 70.5% con escolaridad incompleta, la proporción más alta entre los países comparados. En el sector manufacturero salvadoreño, solo el 6.3% de los trabajadores tiene educación superior y el 1.6% cuenta con formación técnica.

El informe concluye que Centroamérica y Panamá avanzan hacia exportaciones de mayor contenido tecnológico, manteniendo sus sectores tradicionales. El reto, según el BID, es ampliar la educación secundaria y terciaria para sostener este avance, especialmente en los países con mayores rezagos formativos.

Fuente: Infobae
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