Administración Trump solicita la renuncia de embajadora en Grecia tras denuncias de conducta impropia

Estados Unidos | La administración del presidente Donald Trump solicitó la renuncia de Kimberly Guilfoyle, embajadora en Grecia, tras una serie de denuncias sobre conducta impropia que surgieron a lo largo de las últimas semanas. Katie Zacharia, portavoz de la Casa Blanca, confirmó la decisión este martes, indicando que se le pidió a Guilfoyle que renunciara a su cargo.

La embajadora, quien fue exfiscal, exanimadora de Fox News y expareja del hijo mayor del presidente, había sido uno de los primeros nombramientos diplomáticos del segundo mandato de Trump. Nueve meses después de su llegada a Grecia, las acusaciones de dinero, amenazas y favores políticos llevaron a esta solicitud de renuncia.

El presidente Trump había expresado su descontento públicamente el lunes, declarando a periodistas en la Casa Blanca: “Lo estamos evaluando. No estamos contentos”. Previamente, The Associated Press había informado el domingo, citando a un funcionario de alto rango, que tanto Trump como el secretario de Estado Marco Rubio estaban “extremadamente enojados” con las acusaciones.

Un escándalo de nueve meses que terminó con la primera embajadora del segundo mandato de Trump fuera del cargo (REUTERS/Kylie Cooper)

Inicialmente, el secretario de Estado Marco Rubio había defendido a Guilfoyle, calificándola de “embajadora sólida”. Sin embargo, su postura cambió con la aparición de nuevas denuncias, absteniéndose de hacer declaraciones y negándose a responder preguntas sobre el caso. El jueves pasado, Rubio reprendió a periodistas en Atenas que insistían en el tema, mientras Guilfoyle observaba.

Las denuncias contra Guilfoyle comenzaron a publicarse a fines de septiembre en The Wall Street Journal. El primer informe detalló que la embajadora habría advertido a invitados en una recepción sobre la capacidad de Estados Unidos para desestabilizar al gobierno griego y que habría promovido los intereses comerciales de una empresa griega de construcción y energía, permitiendo la participación de su lobista en reuniones diplomáticas privadas.

La nueva portavoz de la Casa Blanca debutó en la sala de prensa con el anuncio de una renuncia forzada (REUTERS/Kevin Lamarque)

Posteriormente, The Wall Street Journal reveló, con mensajes de texto como evidencia, que Guilfoyle había solicitado a un donante y simpatizante de Trump el pago de una deuda de 100.000 dólares en su tarjeta American Express, días antes de su audiencia de confirmación en el Senado en julio de 2025. A cambio, le habría prometido acceso a funcionarios de la administración, comprometiéndose a ser su “incondicional en el mundo Trump” si recibía el dinero, según mensajes a los que también tuvo acceso The New York Times.

Un tercer reporte del Journal indicó que la embajadora se había molestado por no recibir una invitación a un evento con temática griega en el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, y que había exigido su inclusión, alardeando de viajes de lujo a Francia con ejecutivos de una empresa energética. The Daily Mail, por su parte, informó que Guilfoyle había distanciado al personal de la Embajada estadounidense en Atenas debido a un comportamiento que no correspondía a su rol diplomático.

Dos figuras clave de la política exterior estadounidense tuvieron que lidiar con el daño interno que generó su propia designación (AP Foto/Jacquelyn Martin)

Los abogados de Guilfoyle, David Schwartz y Jesse Binnall, emitieron un comunicado el domingo rechazando todas las denuncias. Respecto al dinero, argumentaron que se trataba de un pago pendiente por servicios previos a su nominación como embajadora, como apariciones públicas y conferencias, que el donante no había abonado. Sobre los viajes en aviones privados, aseguraron que Guilfoyle “solicitó, obtuvo y siguió la orientación del Departamento de Estado y cumplió con las regulaciones de viaje del organismo” en cada ocasión.

Un funcionario del gobierno, bajo condición de anonimato, confirmó a The Associated Press que el inspector general del Departamento de Estado está analizando las acusaciones, aunque no pudo precisar si se había iniciado una investigación formal. El Departamento de Estado no ha emitido comentarios sobre una posible investigación. Desde el Congreso, tres legisladores demócratas —Gregory Meeks, Jeanne Shaheen y Robert Garcia— han reclamado formalmente la apertura de una investigación.

El vínculo entre la embajadora y el secretario de Estado, puesto a prueba por el escándalo (REUTERS/Louisa Gouliamaki)
Lo que empezó como una denuncia aislada se convirtió en una cadena de acusaciones que la administración no pudo ignorar (Mark Schiefelbein/Pool via REUTERS)
Trump pasó en 48 horas de evaluar la situación a exigir la renuncia de alguien de su círculo más cercano (REUTERS/Kevin Lamarque)
Mientras Guilfoyle guardaba silencio, sus representantes legales intentaban contener un caso que ya había superado lo diplomático (REUTERS/Louisa Gouliamaki/File Photo)

Fuente: Infobae

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