Unicef estima que más de 8.300 niños necesitan asistencia humanitaria en Panamá tras terremoto

Panamá | Más de 8.300 niños, niñas y adolescentes requieren asistencia humanitaria en Panamá, según estimaciones iniciales del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), tras el terremoto de magnitud 7,5 que afectó al país el pasado viernes 9 de octubre. La emergencia impacta a un total de 38.000 personas, muchas de ellas en comunidades con acceso limitado a agua potable, servicios médicos y educación.

Unicef ha advertido sobre la necesidad urgente de protección para la población infantil, debido a los daños sufridos en viviendas, escuelas e instalaciones sanitarias. Equipos de la organización se han desplegado en las provincias de Coclé, Veraguas, Herrera y Los Santos para evaluar las condiciones de las familias damnificadas, identificar las necesidades prioritarias y preparar apoyo psicosocial para los menores afectados por el desastre.

Más de 8.300 niños, niñas y adolescentes necesitan asistencia humanitaria tras el terremoto de magnitud 7,5 que afectó varias provincias de Panamá. EFE/ Bienvenido Velasco

El terremoto, registrado a las 12:56 p. m. con epicentro cercano a Tonosí, en la península de Azuero, y una profundidad aproximada de cuatro kilómetros, ha sido seguido por cientos de réplicas. Hasta la noche del lunes 12 de octubre, el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá había contabilizado 416 movimientos localizados.

Los daños en viviendas han provocado el desplazamiento de cientos de familias. Inicialmente, se reportaron más de 820 residencias afectadas, cifra que un balance posterior del Gobierno elevó a 1.744 viviendas evaluadas, con 6.174 personas afectadas y 598 ciudadanos alojados en 14 albergues temporales.

En las comunidades próximas al epicentro, la falta de agua y electricidad agrava la situación, y los daños en carreteras y puentes han restringido el ingreso de vehículos con suministros. Reportes de Naciones Unidas indicaron que seis comunidades de Los Santos y Herrera permanecían incomunicadas, dificultando la distribución de alimentos y medicamentos.

Los daños provocados por el terremoto han interrumpido las actividades escolares y afectado las condiciones de vida de miles de niños en las provincias centrales de Panamá. Agencia de Gobierno

La infraestructura sanitaria también sufrió afectaciones significativas. El Ministerio de Salud reportó daños en 67 instalaciones y estimó en 61 millones de dólares las reparaciones necesarias. En Tonosí, la situación del hospital requiere la construcción de nuevas instalaciones, mientras otros establecimientos operan en espacios temporales. Unicef ha entregado 16 carpas al Ministerio de Salud para asegurar la continuidad de los servicios médicos, distribuyendo dos al Hospital San Miguel Arcángel, tres al Hospital de San Félix, y las 11 restantes entre centros hospitalarios de Herrera y Los Santos.

El sector educativo enfrenta desafíos para retomar la normalidad, con 419 centros escolares afectados según los primeros informes de Naciones Unidas, cifra que posteriormente se elevó a 656 planteles. Las autoridades continúan inspeccionando aulas, techos e instalaciones sanitarias para determinar cuáles cumplen las condiciones para recibir estudiantes.

Cientos de viviendas resultaron dañadas por el terremoto del 9 de octubre, que obligó a numerosas familias a abandonar sus hogares. Agencia de prensa

Además de las pérdidas materiales, Unicef ha detectado afectaciones emocionales en niños y adolescentes que experimentaron el terremoto y las réplicas. La organización está preparando intervenciones de apoyo psicosocial, especialmente para familias desplazadas o que no pueden regresar a sus hogares, y continúa evaluando las necesidades de protección infantil.

La respuesta internacional incluye 16,8 toneladas de suministros movilizados por el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), como tiendas de campaña, mantas y utensilios de cocina. El Programa Mundial de Alimentos colabora en almacenamiento y comunicaciones, y la Organización Panamericana de la Salud asiste en las evaluaciones hospitalarias.

El Gobierno panameño ha declarado estado de emergencia nacional y ha autorizado hasta 100 millones de dólares para financiar las labores de respuesta y recuperación. Las autoridades y los organismos internacionales mantienen operaciones en las provincias afectadas, donde las réplicas, las lluvias y las dificultades de acceso persisten como obstáculos para la asistencia humanitaria.

Las comunidades cercanas a Tonosí, en la provincia de Los Santos, figuran entre las más afectadas por el terremoto y las réplicas registradas desde el viernes. REUTERS/Enea Lebrun

Fuente: Infobae

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