Estados Unidos | Kimberly Guilfoyle, embajadora de Estados Unidos en Grecia, presentó su renuncia el martes 13, luego de que la Casa Blanca le solicitara dimitir en medio de un escándalo por presunta corrupción. La portavoz presidencial, Katie Zacharia, confirmó la petición de renuncia, indicando que Guilfoyle había sido un "maravilloso aporte al equipo" y deseándole lo mejor.
Horas después de la declaración de la Casa Blanca, Guilfoyle anunció su dimisión a través de su cuenta personal de X. En su mensaje, agradeció al presidente Donald J. Trump y al secretario de Estado Marco Rubio por la confianza depositada en ella para representar a Estados Unidos en Grecia, cargo que ocupó por casi un año. Afirmó que su servicio fue el "honor de toda una vida" y que trabajó para avanzar la agenda "America First" de Trump, fortalecer la alianza con Grecia y lograr victorias para el pueblo estadounidense.

Un informe de The Wall Street Journal reveló que, antes de su audiencia de confirmación en el Senado, Guilfoyle habría solicitado a un donante del Partido Republicano que cubriera 100.000 dólares en gastos de su tarjeta de crédito. A cambio, la diplomática habría prometido presentar al donante ante el entorno de Donald Trump y ofrecerle otros beneficios. Además de esta acusación, los informes del Wall Street Journal de fines de septiembre mencionaron que Guilfoyle habría usado su influencia para promover a una firma constructora griega, Aktor Group, y a otros grupos empresariales griegos. Se señaló que Christos Marafatsos, un cabildero de Aktor Group, la acompañaba frecuentemente a reuniones sin tener credenciales de funcionario estadounidense. La compañía, con escasa experiencia en el sector del gas natural, habría sido impulsada por la embajadora para obtener contrataciones en este rubro. Otros señalamientos incluyeron una tendencia a presumir lujos y la solicitud de aviones privados a Aktor u otras firmas para sus desplazamientos.

En su mensaje de renuncia, Guilfoyle se defendió de las acusaciones, calificándolas de "falsas" y expresando su intención de "defender vigorosamente" su reputación. Declaró haber dedicado su vida profesional a luchar por la justicia y defender los valores de Estados Unidos, y que no permitirá que acusaciones falsas definan sus décadas de servicio público. Mantuvo su gratitud y respeto por el presidente Trump y el secretario Rubio, y reafirmó su lealtad a la misión de Trump de "Make America Great Again".
La designación de Guilfoyle como embajadora en Grecia en octubre del año anterior ya había sido considerada polémica. Previamente, en julio de 2018, un reportaje de HuffPost la había acusado de acoso sexual y malos tratos en Fox News, donde trabajó como comentarista legal y presentadora, supuestamente gozando de impunidad por ser protegida de Roger Ailes. También se cuestionó su participación en un mitin previo al asalto al Capitolio en enero de 2021, por el cual recibió 60.000 dólares de gastos de campaña republicanos por un discurso de tres minutos.

Kimberly Guilfoyle, de 57 años y abogada de formación, fue fiscal en San Francisco y Los Ángeles entre los años 90 y 2004. Estuvo casada con Gavin Newsom, entonces alcalde de San Francisco y actual gobernador de California, de quien se divorció en 2006. Newsom es un crítico de Donald Trump. Guilfoyle se unió a Fox News tras su divorcio y posteriormente inició una relación sentimental con Donald Trump Jr. en 2018, llegando a estar comprometida con él por varios años. Ese mismo año, se sumó a la campaña de reelección de Trump padre, convirtiéndose en una asesora influyente y pieza importante en la recaudación de fondos y organización de eventos de campaña.
Ante las acusaciones, el presidente Trump fue consultado sobre si estaba sorprendido por las imputaciones contra alguien que "era casi una integrante de su familia". Trump respondió con frialdad: "Ella no era miembro de mi familia, supongo que salió con mi hijo hace mucho tiempo."
Fuente: El Comercio Perú
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