Mundo | Redes latinoamericanas vinculadas al narcotráfico tienen conexiones con 149 de las 731 redes criminales consideradas de mayor amenaza que operan en Europa, según datos de Europol recopilados por una investigación del diario británico The Guardian. De este total, 67 redes cuentan con integrantes latinoamericanos y 22 están formadas mayoritariamente por personas de esa región.
La investigación, que duró cuatro meses, reveló que el aumento del tráfico de cocaína hacia Europa coincidió con el establecimiento de grupos de Colombia, Brasil, Ecuador, Venezuela, México y Estados Unidos en al menos 12 países del continente. Estas estructuras han forjado alianzas con organizaciones mafiosas locales y han expandido sus actividades más allá de los puertos tradicionales de entrada. El relevamiento identificó un incremento del 471% en las incautaciones de cocaína entre 2014 y 2024.

Entre las organizaciones señaladas se encuentran el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) de México; el Clan del Golfo, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). También se mencionan el Primer Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho de Brasil; el Tren de Aragua de Venezuela, y las pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha (MS-13), originarias de Estados Unidos y con presencia en Centroamérica.
Estas redes han consolidado sus operaciones en España, Portugal, los Países Bajos, Bélgica y Francia. Las autoridades también han detectado actividades en Alemania, Rumania, Croacia y Eslovaquia. La Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional (Gi-Toc) añadió a Bulgaria a la lista de países con presencia de estas estructuras.

Daniel Brombacher, politólogo y director del Observatorio Europeo de Gi-Toc, señaló que el fenómeno ya no se limita a los países que tradicionalmente reciben los primeros cargamentos. Mencionó que operaciones policiales recientes han descubierto laboratorios de metanfetamina dirigidos por mexicanos en el sur de Francia, el noreste de Polonia y Brandeburgo, al sur de Berlín. También surgieron grupos latinoamericanos en Rumania y Bulgaria, en la ruta de los Balcanes.
Un informe de la fiscalía de São Paulo, basado en parte en datos de la Agencia Brasileña de Inteligencia (Abin), concluyó que el PCC opera en 16 países europeos, incluyendo el Reino Unido, Irlanda, Islandia, Serbia, Suecia, Suiza y Turquía.
La producción de drogas en América Latina se ha cuadruplicado, alcanzando aproximadamente 4.100 toneladas en 2024, según datos citados en la investigación. El Informe Mundial sobre las Drogas de 2026 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito situó la producción mundial de cocaína de 2024 entre 3.800 y 4.700 toneladas, superando en cuatro veces el nivel de una década antes. Sudamérica se mantiene como el principal centro de producción, con el cultivo de coca alcanzando 385.000 hectáreas, el triple de lo registrado en 2014.

Víctor Manuel Sánchez Valdés, especialista mexicano en crimen organizado, indicó que la presencia del Cártel de Sinaloa y el CJNG podría extenderse a más de 20 países europeos, aunque esto no implica control territorial, sino la operación de emisarios comerciales. Europa se ha convertido en un mercado prioritario debido a los márgenes de ganancia superiores a los de Estados Unidos, y las policías europeas incautan más drogas que las fuerzas estadounidenses desde el inicio de la década. El continente representa cerca de una cuarta parte del consumo mundial de cocaína.

Fuente: Infobae
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