Reino Unido evalúa medidas ante acciones de Argentina por Malvinas, incluyendo posible veto a ingreso en bloque comercial

Reino Unido | El Reino Unido considera la posibilidad de bloquear el ingreso de Argentina al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP), un acuerdo de libre comercio que abarca el 13% del PIB mundial. Esta medida se analizaría en respuesta a la escalada diplomática por las islas Malvinas y la ofensiva argentina contra el proyecto petrolero Sea Lion.

La ministra británica para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, declaró en la Cámara de los Comunes que el Gobierno evaluará “todas las medidas apropiadas” ante las acciones de Buenos Aires. Kumaran no anticipó un veto directo, pero afirmó que las medidas adoptadas por Argentina contra las empresas vinculadas a la explotación en las islas “dañan la seguridad jurídica y la confianza en Argentina como socio económico fiable”.

El canciller Pablo Quirno y el ministro neozelandés Todd McClay al momento de entregar la solicitud argentina para adherir al CPTPP (Pablo Quirno en X)

La legisladora conservadora Wendy Morton había solicitado que el Reino Unido se preparara para oponerse a la solicitud argentina si continuaban las amenazas sobre las islas. La postura británica surge después de que el Gobierno de Javier Milei presentara una solicitud ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar para detener la explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte.

Argentina presentó su solicitud formal de adhesión al CPTPP el 2 de junio. Este bloque está integrado por Australia, Brunéi, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, Vietnam y el Reino Unido. El proceso de adhesión requiere el consenso de la Comisión del CPTPP para abrir formalmente una negociación. Si se forma un grupo de trabajo, el país candidato debe presentar ofertas de acceso a mercados y un plan para adecuar su legislación a las obligaciones del tratado. La invitación final para incorporarse también necesita consenso, lo que significa que la oposición británica podría detener el proceso en cualquier etapa.

La ministra británica para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran

La exclusión del CPTPP no implicaría que Argentina deje de comerciar con los 12 mercados miembros, ni que pierda acuerdos bilaterales o regionales ya vigentes. Sin embargo, la dejaría fuera de un marco común de preferencias comerciales, reglas de inversión y acceso a servicios que abarca economías de Asia, América del Norte, Oceanía y América Latina. El tratado contempla rebajas o eliminación de aranceles para gran parte del intercambio entre sus miembros, lo que permitiría a los exportadores argentinos acceder a preferencias arancelarias en mercados como Japón, Canadá, Vietnam, Malasia, Singapur y Nueva Zelanda.

Sin la adhesión, las empresas argentinas no accederían a la acumulación de origen ni al tratamiento preferencial asociado, lo que afectaría a sectores como alimentos, carne, granos, vinos, productos agroindustriales, minerales, energía y servicios basados en conocimiento. La Cancillería argentina informó que las exportaciones al bloque alcanzaron USD 16.329 millones en 2025, con un superávit de USD 8.930 millones.

Imagen de los firmantes del Acuerdo de Asociación Transpacífico, en Santiago (Chile). Foto de archivo, 2018 (EFE)

Además del comercio de bienes, el CPTPP incluye disciplinas sobre comercio transfronterizo de servicios, inversiones, servicios financieros, telecomunicaciones, comercio electrónico, propiedad intelectual, compras estatales, normas sanitarias y fitosanitarias, facilitación aduanera y solución de controversias. Una adhesión permitiría a las empresas argentinas aspirar a condiciones de acceso acordadas para determinados servicios y participar en licitaciones públicas de otros integrantes, además de ofrecer un marco de mayor previsibilidad para inversiones.

El Reino Unido también está preparando legislación secundaria bajo la Ley de Protección de Intereses Comerciales (Protection of Trading Interests Act) de 1980, diseñada para proteger a personas y empresas británicas frente a leyes extranjeras con alcance extraterritorial. Esta legislación, que se espera entre en vigor antes de finales de 2026, permitiría a las compañías vinculadas al proyecto Sea Lion negarse a cumplir eventuales sanciones argentinas y reclamar compensación si resultan perjudicadas. Jonathan Reynolds, secretario de Negocios y Comercio, afirmó que el Gobierno actuará donde Argentina busque impedir actividad comercial británica legítima, mientras que el canciller Ed Miliband calificó de “inaceptables” los intentos de Buenos Aires de “intimidar a empresas e individuos involucrados en actividad comercial legítima”.

Fuente: Infobae

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