Argentina | Kostiantyn Chebaevskyi, exoperador de la central nuclear de Zaporizhzhia, ha revelado su identidad en el marco de una denuncia por tortura presentada en los tribunales federales de Comodoro Py. Su caso, inicialmente archivado, busca ser reabierto tras la aparición de nueva información.
Chebaevskyi fue detenido el 6 de agosto de 2022 al finalizar su turno en la central nuclear de Zaporizhzhia, en Enerhodar, ocupada por tropas rusas desde marzo de ese año. Según su testimonio, fue llevado a la comisaría de Enerhodar, donde fue interrogado y sometido a descargas eléctricas con un teléfono de campaña militar, además de golpes y estrangulamiento. Los interrogadores lo acusaron de vender coordenadas de unidades militares rusas a Ucrania. Estuvo detenido hasta el 23 de agosto de 2022, y al ser liberado, se le hizo firmar un formulario de descargo de responsabilidad.

La denuncia fue presentada en Argentina en abril de 2024 por jurisdicción universal, un principio que permite investigar crímenes de lesa humanidad independientemente del lugar donde se cometieron o la nacionalidad de las víctimas. El abogado Marcos Aldazabal, representante de Chebaevskyi y de la ONG The Reckoning Project, explicó que la elección de Argentina se debió a la similitud de las torturas con la picana eléctrica utilizadas durante la dictadura argentina, el colapso de la justicia ucraniana en las zonas ocupadas y la falta de investigación del caso en cortes internacionales.
Inicialmente, el fiscal solicitó informes a Ucrania y a la Corte Penal Internacional (CPI) para determinar si el caso ya estaba siendo investigado. La Fiscalía General ucraniana respondió negativamente y expresó su disposición a cooperar. Sin embargo, la respuesta de la CPI fue considerada genérica, refiriéndose a "hechos ocurridos en esa región y en esa central". El fiscal interpretó que la investigación de la CPI abarcaba lo denunciado y solicitó desestimar la causa, invocando una resolución de la Procuración General de la Nación que, a su juicio, limita la jurisdicción universal a casos con algún vínculo con Argentina. El juez archivó el expediente y rechazó a The Reckoning Project como querellante, decisión que fue confirmada por la Cámara Federal el 4 de noviembre de 2025.

Los querellantes han presentado un pedido de desarchivo argumentando que un nuevo comunicado de la CPI aclara que este caso específico no forma parte de sus investigaciones. Este hecho, según ellos, elimina el obstáculo que llevó al archivo de la causa, ya que ni Ucrania ni la CPI están investigando el caso. Además, The Reckoning Project solicita ser admitida como querellante, adjuntando su estatuto, y Chebaevskyi se ha presentado también como querellante, revelando su identidad por razones de seguridad y anonimato.
Maia Czarni, especialista en derecho penal internacional, señaló que la jurisdicción universal en Argentina ha sido admitida por jurisprudencia sin un vínculo local, pero carece de una ley que la regule, lo que lleva a decisiones variadas entre fiscales y juzgados. La causa CFP 1398/2024 se mantiene en la fiscalía de Franco Picardi y en el juzgado federal N° 12, a cargo del juez Julián Ercolini.

Chebaevskyi expresó su preocupación por la situación actual de la central de Zaporizhzhia, que sigue bajo control ruso. Afirmó que el equipo tiene más de treinta años y no ha recibido mantenimiento sistemático, lo que genera temor ante un incidente, especialmente cuando se corta la línea eléctrica desde Ucrania. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) informó sobre un alto el fuego local el 5 de septiembre de este año para reparar la única conexión eléctrica externa restante de la planta. Chebaevskyi también mencionó la presencia de vehículos militares, incluyendo un tanque, en el bloque de turbinas de la central durante su tiempo allí.
El exoperador no busca llevar ante la justicia a los individuos que lo torturaron, sino a quienes tomaron las decisiones al más alto nivel y organizaron la toma y apropiación ilegal de la instalación nuclear. Desea que las máximas autoridades rusas de la energía atómica sean consideradas "personas non gratas" a nivel mundial. Rusia niega públicamente haber cometido crímenes de guerra en Ucrania.





Fuente: Infobae
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