Costa Rica | El Ministerio de Salud de Costa Rica ha emitido una advertencia debido al incremento de contagios de sífilis en el país, con un total de 2.878 diagnósticos acumulados en lo que va del año. Esta cifra representa un aumento del 19.42% en comparación con los 2.410 casos registrados en el mismo periodo del año anterior.
La situación genera particular preocupación por la alta tasa de contagios en bebés menores de un año, que alcanza los 324.2 enfermos por cada 100 mil lactantes. Las autoridades médicas han expresado alarma ante el riesgo de transmisión de la infección de madres a hijos durante la gestación.
La provincia de Limón presenta la situación más crítica a nivel nacional, con 475 personas infectadas, superando la tasa promedio del país de 55.2 enfermos por cada 100 mil habitantes.

La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) ha indicado que los casos de sífilis detectados en recién nacidos requieren una investigación exhaustiva. El objetivo es confirmar si la transmisión ocurrió durante el embarazo y verificar la realización oportuna de los exámenes médicos prenatales.
La sífilis es una infección bacteriana que se transmite principalmente por contacto sexual sin protección. En mujeres embarazadas, la bacteria puede pasar a través de la sangre al feto si no se recibe el tratamiento adecuado, lo que puede causar problemas de salud en el bebé desde sus primeros meses de vida.
Los síntomas iniciales en adultos suelen ser discretos, manifestándose como una llaga indolora en el punto de entrada de la bacteria, que desaparece espontáneamente. Sin embargo, la bacteria permanece activa en el organismo. Si no se trata, la enfermedad progresa a una segunda etapa con erupciones cutáneas, fiebre, fatiga y malestar general.

En lactantes que nacen con sífilis congénita, los síntomas pueden incluir secreciones nasales con sangre, erupciones cutáneas, bajo peso al nacer, anemia e inflamación de órganos internos.
La prevención de la sífilis congénita es posible mediante la detección temprana en la madre a través de análisis de sangre y la administración de tratamiento antibiótico antes del parto. Las guías médicas costarricenses establecen la realización de pruebas de sangre para sífilis en la primera consulta prenatal, a mitad y al final del embarazo, y una última revisión al momento del parto. La detección y tratamiento oportuno en los primeros meses del embarazo son cruciales para proteger al bebé.
Los especialistas recomiendan chequeos médicos regulares para personas sexualmente activas y asegurar que las parejas de los individuos diagnosticados también reciban atención médica para evitar la propagación de la bacteria.

Fuente: Infobae
Apoya el periodismo independiente
Sinpe 6334-5121 | Donar Aquí

