México | Al menos siete células y estructuras criminales se habrían distanciado de la facción de Los Chapitos, liderada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, en un proceso que podría modificar sus alianzas, capacidad de operación y control territorial. Esta situación se enmarca en la guerra que Los Chapitos mantienen contra La Mayiza desde septiembre de 2024.
El catedrático de la Universidad Autónoma de Coahuila y especialista en seguridad, Víctor Manuel Sánchez Valdés, señaló que estas rupturas internas pueden tener consecuencias significativas, como la pérdida de hombres armados, zonas de influencia e ingresos ilegales para la facción afectada. Sánchez Valdés mencionó entre las estructuras que se habrían separado a Los Salazar, Los Paredes y Los Cazadores, con presencia en Sonora; la familia Avendaño, asentada en Ahome, Sinaloa; el grupo del 11, que opera en Navolato; René Bastidas Mercado, alias “El 00”, con presencia en Sinaloa y Baja California Sur; y la familia Salgueiro Nevárez, vinculada a operaciones en Chihuahua.

No todas las rupturas implican el mismo tipo de cambio. Algunas estructuras habrían buscado una alianza con La Mayiza, mientras que otras operan de manera independiente o mantienen una relación descrita como presunta. Por lo tanto, no todas se habrían incorporado formalmente a la facción de Ismael “El Mayo” Zambada.
En Sonora, Los Salazar, Los Paredes y Los Cazadores rompieron con Los Chapitos, formando el Cártel Independiente de Sonora. Esta ruptura se relaciona con el negocio del fentanilo, que Los Chapitos habrían reservado para sí mismos, afectando los ingresos de estas células. El Cártel Independiente de Sonora se asoció a finales de 2023, antes del inicio de la guerra entre Los Chapitos y La Mayiza en septiembre de 2024. Su análisis sugiere una colaboración con integrantes de La Mayiza contra Los Chapitos en Sonora y Chihuahua.

La familia Avendaño, que opera en Ahome, Sinaloa, también se habría distanciado. Sánchez Valdés atribuye este distanciamiento al avance de La Mayiza en la zona y al desacuerdo de la familia con el acercamiento de Los Chapitos al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Este caso ilustra que las decisiones de las células regionales pueden depender de la presión territorial, intereses económicos y acuerdos convenientes.
En Navolato, el grupo del 11, presuntamente dirigido por Juan Carlos Bernal Zazueta, habría dejado de apoyar a Los Chapitos. Según Sánchez Valdés, este grupo habría negociado con sus adversarios para conservar su estructura y evitar el desgaste de la disputa. De manera similar, René Bastidas Mercado, alias “El 00”, habría abandonado a Los Chapitos para evitar prolongar el enfrentamiento y por considerar más conveniente el potencial de negocio del otro bando. Ambos casos, según el especialista, representan una lógica de supervivencia.

La familia Salgueiro Nevárez, identificada como operadora de Los Chapitos en Chihuahua, habría comenzado a trabajar con La Mayiza ante la amenaza de expansión de La Línea. Este caso sugiere que las presiones locales pueden modificar alianzas en una disputa más amplia.
Sánchez Valdés identifica cuatro factores clave para estas deserciones: la percepción de que La Mayiza tiene ventaja, el factor económico que busca mayores ingresos, el desgaste de la confrontación y los desacuerdos con las alianzas de Los Chapitos, especialmente con el CJNG. El especialista advierte que, aunque las rupturas han debilitado a Los Chapitos, es prematuro dar por definida la disputa, ya que la facción conserva recursos, territorios y alianzas. El conflicto comenzó tras la captura de Ismael “El Mayo” Zambada en Estados Unidos en julio de 2024.



Fuente: Infobae
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