Costa Rica | El Ministerio de Educación Pública (MEP) ha reportado el cierre de 19 centros educativos en lo que va de 2026, una cifra que duplica los nueve cierres registrados en 2025. Esta situación se enmarca en una reducción sostenida de la matrícula escolar en el país, según datos publicados por CR Hoy.
De los establecimientos clausurados este año, 13 eran escuelas y seis ofrecían servicios de educación para jóvenes y adultos. La provincia de Alajuela encabeza la lista con siete cierres, seguida por Puntarenas con seis, Guanacaste con tres, San José con dos y Limón con uno.
El mayor número de clausuras en el periodo de 2020 a 2026 se produjo en 2023, cuando el MEP contabilizó 81 centros educativos cerrados. En 2024, la cifra descendió a 20, mientras que en 2022 se reportaron siete casos. Durante 2020 y 2021, se registraron seis cierres en cada año.

La Comisión de Regulación de la Oferta Educativa del MEP aprobó este año los cierres de las escuelas Río Sardinal y Gregorio Prendas Montero, aunque las fechas de cierre asignadas a estos centros corresponden a 2023 y 2024, respectivamente.
El ministro de Educación, Leonardo Sánchez, anticipó que el MEP prevé más cierres en los próximos años. Esta declaración fue realizada durante una comparecencia ante la Comisión de Asuntos Hacendarios el 22 de septiembre, según información de CR Hoy.
La matrícula de primaria ha experimentado una disminución significativa, pasando de 467.442 estudiantes en 2019 a 417.537 en 2026, lo que representa una reducción de casi 50.000 alumnos. Proyecciones de la Unesco y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe indican que la matrícula costarricense podría descender a 336.312 estudiantes para 2030.

Esta caída ya está afectando a escuelas unidocentes con un número reducido de alumnos. El Observatorio Costarricense de la Educación de la Universidad Nacional señaló que, durante el curso lectivo de 2025, escuelas como La Balsa y Jazminal tenían un estudiante cada una, mientras que La Reserva, Naranjal y San Rafael contaban con dos alumnos por centro. Otras escuelas como Linda Vista, Pueblo Nuevo y La Hacienda registraban tres estudiantes cada una. Caño Blanco atendía a seis alumnos, El Rosario a 11 y Chorreras a 56 estudiantes, según los datos del observatorio universitario.
Juan Carlos Zamora Ureña, investigador de la División de Educación Rural de la Universidad Nacional, argumentó que la reducción de la matrícula debería traducirse en una mayor inversión por alumno y mejores condiciones de enseñanza, en lugar de recortes presupuestarios o cierres de establecimientos. Zamora destacó que, en algunas comunidades, las escuelas rurales son el único servicio público disponible y, además de impartir clases, proporcionan alimentación a niños de familias con dificultades económicas.

La disminución de estudiantes ha abierto un debate sobre el destino de los recursos educativos y la continuidad de las escuelas rurales con pocos alumnos, con el MEP anticipando más cierres y la Universidad Nacional planteando que estos centros cumplen funciones que van más allá de la enseñanza.
Fuente: Infobae
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