México | El Partido Revolucionario Institucional (PRI) ha solicitado la renuncia de Guadalupe Taddei a la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE) en medio de acusaciones de presuntos casos de corrupción y conflictos de interés. Carlos Gutiérrez Mancilla, diputado del PRI y consejero del Poder Legislativo, exigió durante la sesión extraordinaria del INE el 22 de octubre que Taddei presente documentos que acrediten la legalidad de las contrataciones y la ausencia de conflictos de interés.
Según Gutiérrez Mancilla, si Taddei no puede demostrar la transparencia de su gestión, debería dimitir, ya que no podría liderar la próxima elección federal. El legislador advirtió que, de no renunciar, el PRI recurrirá a las vías constitucionales y legales para exigir responsabilidades. Subrayó que la autonomía del INE se ejerce, no se declara, y que la institución pertenece a la ciudadanía, no a la Presidencia, partidos o gobierno en turno.

El diputado del PRI planteó cuatro exigencias: que Taddei ofrezca explicaciones completas ante el Congreso del Instituto sobre los contratos con las empresas señaladas; que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y el Órgano Interno de Control (OIC) actúen de forma independiente y publiquen sus resultados; que se fiscalicen las adjudicaciones con proveedores imputados; y la renuncia de la presidencia si no puede acreditar la inexistencia de conflictos de interés. Gutiérrez Mancilla concluyó su intervención con la frase: “señora presidenta, acredite o renuncie, no hay tercera vía”.
Por su parte, Guadalupe Taddei defendió la fortaleza del INE y llamó a que cualquier duda sobre el uso de recursos públicos se revise por las vías institucionales. Afirmó que la crítica y la fiscalización son legítimas, pero distinguió entre cuestionar con hechos y difundir afirmaciones no comprobadas, alertando sobre el riesgo de erosionar la confianza ciudadana en la institución. Invitó a quienes han formulado acusaciones a conocer el trabajo del INE.

Taddei sostuvo que las elecciones se ganan con propuestas, diálogo y votos, no cuestionando a la institución. Recordó intentos previos de desacreditar a la autoridad electoral y aseguró que la estructura del INE ha permitido llevar a cabo los procesos comiciales. Consideró que atacar la presidencia del INE es intentar afectar una institución constitucional del Estado mexicano. “No vamos a claudicar ante presiones, descalificaciones ni ataques. Tampoco vamos a abandonar nuestras responsabilidades para entrar en disputas personales”, declaró.
La consejera presidenta pidió a los actores políticos debatir sus ideas por los cauces legales, sin convertir al árbitro electoral en un adversario. Afirmó que el INE continúa con la actualización del padrón electoral, la preparación de casillas, la construcción de acuerdos y la toma de decisiones en todo el país.

Respecto a los excolaboradores señalados por presuntos vínculos con proveedores, Taddei confirmó que ya no trabajan en el organismo y que los antecedentes fueron enviados al OIC para determinar si hubo omisiones, falsedades o responsabilidades administrativas. Explicó que su postura se basa en los expedientes laborales y las declaraciones patrimoniales y de intereses entregadas por los involucrados, y que el instituto no anticipará conclusiones antes de la revisión administrativa.
La funcionaria indicó que los expedientes institucionales contienen declaraciones donde las personas involucradas negaron tener participación en empresas o sociedades. Precisó que cada servidor público presenta esos documentos bajo protesta de decir verdad y asume las consecuencias legales. El OIC deberá establecer si la información fue completa y veraz, y si identifica datos omitidos o declaraciones falsas, la autoridad determinará las responsabilidades. Taddei aseguró que el INE colaborará con la información requerida sin interferir en la investigación.

Uno de los puntos abordados fue la versión de que una persona mencionada en las publicaciones se desempeñó como conductor personal de la consejera presidenta. Taddei rechazó esa afirmación, aclarando que el trabajador estaba adscrito a la oficina de la Presidencia, sin realizar esa función para ella. “Jamás fue mi chofer”, afirmó, distinguiendo esa adscripción de las tareas realizadas por su asistente especializado.

Fuente: Infobae
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