Lula da Silva gana cuarto mandato presidencial en Brasil tras remontar en segunda vuelta

Brasil | Luiz Inácio Lula da Silva obtuvo su cuarto mandato presidencial con el 51,8% de los votos, superando a Flávio Bolsonaro, quien consiguió el 48,2%. Este resultado se produjo tres semanas después de que Lula da Silva quedara 2,2 millones de votos por detrás en la primera vuelta. En las nueve elecciones presidenciales celebradas en Brasil desde el fin de la dictadura, ningún candidato había ganado un balotaje tras perder la primera ronda.

En la primera vuelta, el 4 de octubre, Flávio Bolsonaro lideró con el 47,03% (56,1 millones de votos), mientras que Lula da Silva obtuvo el 45,16% (53,9 millones), según datos del Tribunal Superior Electoral (TSE). La derecha también se fortaleció en las elecciones legislativas, con el Partido Liberal de la familia Bolsonaro convirtiéndose en la primera fuerza, con 121 de los 513 diputados y 28 de los 81 senadores. A pesar de que una encuesta de Datafolha, dos semanas antes del balotaje, aún otorgaba a Bolsonaro una ventaja de cuatro puntos, el equipo de Lula da Silva intensificó su campaña con más actos públicos y mayor presencia en las calles y redes sociales.

Lula da Silva gesticula mientras habla a sus seguidores tras su victoria, en la avenida Paulista, en San Pablo. Dijo que “el ejército no puede dispersarse”, en alusión a sus seguidores en redes (REUTERS/Amanda Perobelli)

Un día después de la primera vuelta, el 5 de octubre, el diputado André Janones creó el canal de WhatsApp “Ejército de Lula”, que pasó de 50 mil a 10 millones de seguidores antes de la votación. Este canal se utilizó para dirigir a los seguidores a marcar tendencias, comentar publicaciones de opositores y contrarrestar la desinformación. La disputa digital llegó a los tribunales, donde el equipo de Lula da Silva acusó a Meta de “interferencia” por una supuesta “manipulación algorítmica” a favor de Bolsonaro, lo cual la empresa negó. Un tribunal electoral dio a Meta y a X 24 horas para explicar sus criterios de distribución de contenido político.

A mediados de octubre, el gobierno anunció un aumento del 15,04% en el programa Bolsa Familia, que beneficia a unos 19,3 millones de familias. Además, se aprobó una reforma constitucional para reducir gradualmente la semana laboral de 44 a 40 horas sin recorte salarial, una medida que Lula da Silva reprochó a Flávio Bolsonaro por haberse opuesto. Estas acciones se tomaron en un contexto de alto déficit y una deuda pública superior al 80% del PIB, según la AFP.

Lula da Silva es abrazado por el diputado André Janones mientras habla tras ganar el balotaje, en San Pablo. Janones creó el canal “Ejército de Lula”, que superó los 10 millones de seguidores en pocos días (REUTERS/Brian Snyder)

Los debates presidenciales también fueron momentos clave. En el primero, el 18 de octubre, los insultos predominaron sobre las propuestas, y los indecisos aumentaron del 7% al 14%, según la encuestadora Quaest. El segundo debate, el 23 de octubre en TV Globo, incluyó un intercambio notable cuando Flávio Bolsonaro hizo un comentario sobre los “nueve dedos” de Lula da Silva. Lula da Silva, de 80 años, respondió con enojo, recordando que perdió un dedo a los 17 años y acusó a su rival de ser un “miliciano” y de no haber trabajado nunca. Bolsonaro se disculpó. En este debate también se discutieron el costo de vida, los impuestos y la política económica de Javier Milei, con Lula da Silva cuestionando si su rival pediría prestada “la motosierra” y Bolsonaro reivindicando al presidente argentino.

Lula da Silva agita una bandera de Brasil en el acto de cierre de campaña en la avenida Paulista, en San Pablo, el sábado. Dijo que nunca había visto tanta gente ni tanto entusiasmo (REUTERS/Brian Snyder)

El 24 de octubre, un acto multitudinario en la avenida Paulista en San Pablo demostró la movilización de los seguidores de Lula da Silva. Tras su victoria, Lula da Silva expresó su asombro por la cantidad de gente y el entusiasmo. La campaña de Lula da Silva apeló al temor de un regreso bolsonarista, recordando la gestión de la pandemia y los ataques del 8 de enero de 2023 contra las sedes de los tres poderes. El rechazo a los Bolsonaro unió a la izquierda, el centro y parte de la derecha moderada.

El 25 de octubre, la Corte Suprema extendió dos horas el horario de votación, una medida que Bolsonaro luego usaría para impugnar el resultado, aunque su propia campaña también había solicitado más tiempo debido a las lluvias en el sur. Lula da Silva sumó más de 10 millones de votos adicionales en la segunda vuelta, mientras que Bolsonaro añadió unos 3,7 millones. La abstención disminuyó del 21% al 19,2%. Minas Gerais, el segundo mayor colegio electoral, que había votado por Bolsonaro en la primera vuelta (48% a 43%), terminó con una victoria ajustada para Lula da Silva (50,4% a 49,6%), un estado que históricamente coincide con el ganador nacional.

Lula da Silva agita una bandera de Brasil durante un acto de campaña en Belo Horizonte, capital de Minas Gerais, el 21 de octubre. Ganó en ese estado por 50,4% a 49,6%, tras perder allí la primera vuelta (REUTERS/Gledston Tavares)

Lula da Silva, quien cumplirá 81 años, gobernará con un Congreso dominado por la derecha, donde el PL de Bolsonaro es la primera fuerza. También enfrentará un problema fiscal con una deuda superior al 80% del PIB. Flávio Bolsonaro ha declarado que pedirá la anulación de la elección debido a la extensión del horario de votación, aunque el presidente del Tribunal Electoral, Kassio Nunes, negó que esto haya alterado el resultado.

Fuente: Infobae

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