México | El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, afirmó que la designación de los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas no tiene como fin justificar ataques militares en territorio mexicano. Johnson explicó que el verdadero propósito de esta medida es atacar las estructuras financieras del crimen organizado.
Durante un panel en el Simposio de Inversionistas Globales del Instituto Milken, dedicado a la relación bilateral entre ambos países, Johnson abordó la confusión sobre los alcances de la designación impulsada por la administración de Donald Trump. El diplomático aseguró haber conversado personalmente con Trump sobre esta medida antes de su implementación.
"Mucha gente piensa que se hizo para poder lanzar bombas sobre los cárteles. Esa no fue la razón", declaró Johnson. En cambio, el objetivo es "poder emplear otras herramientas como medidas financieras y sanciones para combatir el terrorismo. Queríamos debilitar la red en su totalidad", añadió.

Estas herramientas incluyen sanciones económicas, cargos por apoyo al terrorismo y otros mecanismos jurídicos. La estrategia busca desmantelar redes completas, persiguiendo no solo a los líderes visibles, sino también a traficantes, lavadores de dinero y empresas fachada vinculadas a estas organizaciones.
Johnson destacó que las organizaciones criminales mexicanas operan a nivel internacional, con presencia en Europa, Asia y Sudamérica, además de extenderse dentro de Estados Unidos. "Un arresto realizado en territorio mexicano debería llevar a un arresto en los Estados Unidos y tal vez en Colombia, Ecuador o tal vez incluso en Europa, porque estas redes se extienden", señaló.
El embajador calificó la cooperación actual entre México y Estados Unidos en seguridad como uno de sus mejores momentos, aunque reconoció que "todavía hay mucho margen de mejora". Insistió en que la seguridad es una responsabilidad compartida y que el diálogo permanente es clave. "No tengamos miedo de decir que somos socios, que tenemos intereses comunes y que estamos trabajando juntos", expresó.

Johnson también mencionó que, incluso por razones de interés propio, a Estados Unidos le conviene que México sea un territorio seguro y próspero. "Tenemos una razón egoísta: aunque no nos importáramos el uno al otro, a Estados Unidos le conviene que México sea seguro y próspero", afirmó.
Estas declaraciones se producen semanas después de que Johnson indicara, a principios de octubre, que los funcionarios corruptos mexicanos también son objetivo de la ofensiva estadounidense contra el crimen organizado. En ese momento, destacó las sanciones impuestas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos contra Ismael Zambada Sicairos, alias “Mayito Flaco”, líder del Cártel de Sinaloa, y una red de 21 personas y 25 entidades vinculadas.
"No solo contra los líderes, sino también contra los traficantes, lavadores de dinero, empresas fachada y funcionarios corruptos: todos los que mantienen operando a estas organizaciones terroristas son un objetivo", escribió el embajador en su cuenta de X. Esta acusación siguió a la señalización de diez funcionarios del gobierno de Sinaloa, incluyendo al gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, por presuntamente proteger operaciones del cártel a cambio de sobornos millonarios. Entre los señalados también figuraban el alcalde con licencia de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, y el senador Enrique Inzunza Cázarez.


Fuente: Infobae
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