México | La figura de San Judas Tadeo, apóstol de las causas difíciles y desesperadas, es objeto de una devoción masiva en México, congregando a miles de fieles cada 28 de octubre en templos como el de San Hipólito en la Ciudad de México. Sin embargo, este fervor popular coexiste con una apropiación de su imagen por parte del crimen organizado, generando un debate sobre la relación entre la fe católica y las actividades delictivas.
Un ejemplo reciente de esta apropiación se evidenció en febrero de 2026, cuando un operativo militar en Tapalpa, Jalisco, que resultó en la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), reveló un altar católico en su cabaña. Este altar incluía figuras de San Judas Tadeo, la Virgen de Guadalupe, San Charbel, San Martín Caballero y la Sagrada Familia, flanqueadas por veladoras encendidas y una hoja con el Salmo 91. En el jardín trasero, se encontraron piedras con imágenes talladas de la Virgen de Guadalupe y San Judas Tadeo, con la inscripción “14 de febrero de 2026”. Ocho meses después, en octubre de 2026, la tumba de “El Mencho” en Zapopan fue decorada con figuras de San Judas Tadeo para el Día de Muertos, lo que el secretario de Seguridad de Jalisco, Juan Pablo Hernández, calificó como “narcoturismo”.

La relación entre San Judas Tadeo y el narcotráfico también se manifiesta en Badiraguato, Sinaloa, cuna de fundadores del Cártel de Sinaloa. En septiembre de 2023, se inauguró una escultura de 25 a 28 metros de altura del santo, donada por particulares anónimos, lo que generó sospechas sobre su origen. A pesar de la polémica, la estatua atrae a fieles de diversos estados y del extranjero, especialmente el 28 de octubre, cuando el parque El Mirador abre sus puertas toda la noche para recibir a los devotos.
El Cártel de Sinaloa ha adoptado una iconografía particular de San Judas Tadeo, mostrando al santo con el báculo en la mano izquierda, a diferencia de la representación original con el báculo en la derecha. Esta versión se ha convertido en un símbolo de protección para delincuentes. En barrios de la Ciudad de México, San Judas Tadeo forma parte de una “tríada sagrada” del mundo criminal, junto con Jesús Malverde y la Santa Muerte, esta última rechazada por la Iglesia católica. Además, existen corridos y narcorraps dedicados al santo en plataformas musicales.

La Iglesia católica ha rechazado explícitamente esta apropiación. En 2008, la Arquidiócesis Primada de México emitió un comunicado titulado “San Judas Tadeo y algunas desviaciones de su culto”, afirmando que el apóstol no intercedería por quienes actúan en contra de los mandamientos de Cristo, como “No Matarás” y “No robarás”. El documento también estableció que la devoción a San Judas Tadeo es “totalmente contraria al culto a la llamada Santa Muerte”. El sacerdote Alejandro Rodríguez, en 2024, declaró que “no existe un patrono de narcotraficantes o delincuentes”.
Tras la muerte de “El Mencho”, el padre Eduardo Hayen Cuarón, párroco de la Catedral de Ciudad Juárez, escribió en Desde la Fe, medio oficial de la Arquidiócesis de México, que lo encontrado en Tapalpa era “una fachada simplemente de católico porque su conducta no coincide con la fe que profesa”. Hayen Cuarón añadió que estas son “falsas devociones de personas que buscan solamente protección y ver a estas personas como amuletos protectores”. En marzo de 2026, Desde la Fe publicó un editorial cuestionando si “¿Puede alguien llamarse católico y vivir del crimen?”, concluyendo que “ser católico practicante es amar a Dios y al prójimo, no es sólo rezar y tener algunas devociones religiosas”.




Fuente: Infobae
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