México | Terry Cole, director de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), atribuyó a la agencia un papel central en el abatimiento de Jesús González Peñuelas, conocido como “Chuy González”, un operador de alto rango del Cártel de Guasave. Cole destacó que el intercambio de inteligencia de la DEA y su coordinación con la Marina y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) de México “contribuyeron a los esfuerzos” contra este narcotraficante.
La muerte de “Chuy González” es considerada un “duro golpe” no solo para el Cártel de Guasave, donde era identificado como operador de segundo nivel, por debajo de Fausto Isidro Meza Flores, alias “El Chapo Isidro”, sino también para el Cártel de Sinaloa, su socio. Cole afirmó en un comunicado que la muerte de González Peñuelas representa un golpe para el Cártel de Sinaloa, al que calificó como una organización terrorista extranjera designada.

González Peñuelas fue neutralizado durante un enfrentamiento con elementos de la Secretaría de Marina (Semar) en la localidad de Alfredo V. Bonfil, Sinaloa. Los marinos lo ubicaron mediante acciones de inteligencia especializada mientras se desplazaba en camionetas. El Buró Federal de Investigaciones (FBI) lo señalaba como uno de los fugitivos más buscados, y el Departamento de Estado de Estados Unidos ofrecía una recompensa de 5 millones de dólares por información que llevara a su captura.
El director de la DEA felicitó a las corporaciones mexicanas por su participación en el operativo y advirtió que la agencia perseguirá “sin descanso” a quienes trafican drogas hacia Estados Unidos. “Que esto sirva de advertencia a quienes envenenan a los estadounidenses: la DEA los perseguirá sin descanso, desmantelará sus redes criminales y los hará responsables de sus actos”, declaró Cole.

El operativo de la Marina en el municipio de Sinaloa se inició tras detectar un convoy de tres camionetas con hombres armados. Tras seguir al grupo, dos personas descendieron de una camioneta y se internaron en una zona de matorrales. Al avanzar los marinos hacia el sitio, se produjo una agresión armada que resultó en la muerte de dos hombres, identificados preliminarmente como González Peñuelas y Cesáreo “N”. Las autoridades aseguraron tres armas largas, tres cargadores, 46 cartuchos y cuatro camionetas con reporte de robo, que fueron puestas a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR).
Las autoridades mexicanas identificaban a González Peñuelas como operador de segundo nivel del Cártel de Guasave. Desde principios de los años 2000, lideraba una célula dedicada a la producción y distribución de metanfetamina, marihuana y heroína, y supervisaba laboratorios clandestinos para procesar goma de opio. Recientemente, se detectó que pudo haber incursionado en el tráfico de fentanilo. Su organización incluía a sus hermanos, Ignacio y Wilfrido González Peñuelas, y otros operadores sancionados por Estados Unidos. También fue colaborador de Rafael Caro Quintero en su relación con el Cártel de Sinaloa.

Sus zonas de operación abarcaban Sinaloa, Sonora y puntos fronterizos del noroeste mexicano, con células de distribución en California, Texas, Colorado, Washington, Utah y Nevada. En 2017, el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Sur de California lo acusó por conspiración para distribuir e importar sustancias controladas. Un año después, el Tribunal de Distrito de Colorado emitió una segunda acusación por conspiración para fabricar, poseer con intención de distribuir y distribuir sustancias controladas destinadas a la importación. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro lo designó Narcotraficante Extranjero Significativo en mayo de 2021, y en mayo de 2026 anunció nuevas sanciones en su contra junto con otras trece personas y entidades vinculadas al lavado de dinero para el Cártel de Sinaloa.

Fuente: Infobae
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