Estados Unidos vota en elecciones legislativas con la inflación como principal preocupación

Estados Unidos | Los votantes estadounidenses acuden a las urnas este martes en unas elecciones legislativas marcadas por el descontento generalizado ante el alto costo de vida, un factor que podría poner en riesgo el control republicano del Congreso.

La inflación, la peor en cuatro décadas, ha sido una preocupación central para los ciudadanos. Aunque el presidente Donald Trump llegó a la Casa Blanca en enero de 2025 con la promesa de frenar el aumento de precios, la comparación con la administración anterior de Joe Biden no favorece al actual oficialismo. Durante los últimos seis meses del mandato demócrata, la inflación promedió 2,67%, mientras que bajo la administración republicana, entre abril y septiembre, este indicador subió a 3,67%, un punto porcentual más.

Los sondeos sugieren que el Partido Republicano podría perder la Cámara de Representantes y que los demócratas podrían disputar el Senado. Este posible desenlace se atribuye al impacto de las decisiones de Trump en la economía doméstica.

Las elecciones legislativas amenazan el control del Partido Republicano en ambas cámaras del Congreso de Estados Unidos. (Reuters)

En 2025, el presidente implementó una guerra comercial con aranceles que encarecieron las importaciones. Posteriormente, el bombardeo a Irán el 28 de febrero y el conflicto subsiguiente afectaron el tránsito comercial por el estrecho de Ormuz, lo que provocó un aumento en los precios de los combustibles. Actualmente, la gasolina regular cuesta casi un 50% más que en febrero, y el diésel, también afectado por ataques ucranianos a refinerías rusas, ha subido cerca del 70%. Solo en septiembre, el combustible aumentó un 9,1%, un dato significativo en estados como Florida, donde el uso del automóvil es fundamental para gran parte de la población.

Matthew Moore, abogado de 63 años, comentó tras votar en Florida que “la gasolina afecta el transporte, los bienes, todo. Transportamos mucho por camión. Los boletos de avión han subido; mis boletos para ir a casa en Navidad ya se duplicaron”. Kyler Daugherty, trabajador de la salud de 43 años, calificó la situación de “ridícula” y señaló que “todo ha subido, desde la gasolina hasta el transporte”.

El precio del diésel acumuló un aumento cercano al 70% afectado por las tensiones bélicas y los ataques a refinerías rusas. (REUTERS/Edgar Su)

Las cifras oficiales respaldan estas preocupaciones. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) promedió 3,5% en el último trimestre, y el índice de gastos en consumo personal (PCE) registró un aumento del 3,6% en septiembre, lo que indica que la presión inflacionaria no disminuyó antes de los comicios. Un estudio del Pew Research Center revela que el 84% de los votantes considera la economía como su principal inquietud.

Melissa Reer, trabajadora social de 49 años, expresó su escepticismo sobre las promesas de Trump de abaratar la vida cotidiana, señalando que “muchas cosas tienen que cambiar para que los precios bajen”, y mencionó el encarecimiento de los seguros de auto y vivienda. William Galston, investigador de la Brookings Institution, atribuyó el alza generalizada a dos decisiones específicas de Trump: los aranceles y la guerra con Irán, sugiriendo que el presidente tiene la capacidad de revertir estas medidas.

El 84% de los votantes en Estados Unidos sitúa la situación económica como su principal inquietud antes de acudir a las urnas. (REUTERS/Shannon Stapleton)

A pesar del malestar, la economía ha mostrado señales de fortaleza. El Producto Interno Bruto (PIB) creció un 3,4% en el tercer trimestre, impulsado por un consumo privado que mantuvo una expansión del 3,8%. Gran parte de este crecimiento se debe a la inversión corporativa, que aumentó un 12,7% gracias al impulso de la inteligencia artificial, con incrementos del 37,4% en equipos de procesamiento de información y del 9,6% en software.

Sin embargo, este fenómeno también genera resistencia en comunidades preocupadas por la posible pérdida de empleos y la demanda de agua y electricidad que requieren los centros de datos en expansión. Michael Childs, trabajador de la industria del entretenimiento de 62 años, indicó que su voto ya estaba decidido antes de conocer estos datos, basándose en su percepción sobre cómo los líderes han manejado su responsabilidad. La Casa Blanca, por su parte, defiende que sus políticas están impulsando la economía y reduciendo el costo de vida para los ciudadanos.

Symeria Hudson, directora de la organización apartidista United Way Miami, alertó que “las dificultades económicas están empezando a extenderse en Estados Unidos, particularmente entre la clase media”. Un estudio de su entidad encontró que el 41% de los 132 millones de hogares estadounidenses se encuentran por debajo del umbral ALICE, que identifica a personas con empleo cuyos ingresos son insuficientes para cubrir necesidades básicas como vivienda, alimentación, transporte y salud.

Fuente: Infobae

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