Halloween y Día de Muertos comparten elementos decorativos con significados distintos

Mundo | A finales de octubre, elementos decorativos como calabazas iluminadas, velas y flores se observan en diversos espacios, aunque pertenecen a tradiciones culturales diferentes: Halloween y el Día de Muertos. La cercanía de estas celebraciones, junto con el Día de Todos los Santos, provoca que objetos similares coincidan visualmente en hogares y comercios, pero cada uno cumple una función distinta dentro de su respectiva festividad.

Halloween, con su expansión comercial, ha consolidado una estética que evoca la cosecha, la noche y los disfraces. Esta celebración, según Britannica, fusiona influencias de Samhain, una festividad celta de cambio de estación, y de las conmemoraciones cristianas de Todos los Santos. Por ello, luces, faroles y figuras nocturnas son parte de su iconografía, sin que todos los elementos tengan un origen único.

Halloween, el Día de Todos los Santos y el Día de Muertos coinciden en el calendario pero asignan diferentes funciones a sus objetos decorativos (Imagen Ilustrativa Infobae)

La calabaza es un símbolo central de Halloween, presente en entradas y ventanas, a menudo iluminada para acentuar el contraste con la noche. Britannica explica que las linternas de calabaza derivan de una antigua costumbre británica de usar nabos u otros vegetales ahuecados. Su forma, color y la posibilidad de albergar luz han asegurado su permanencia como elemento decorativo de la fecha.

En contraste, las conmemoraciones de noviembre, como el Día de Muertos en México, se centran en recordar a los difuntos a través de prácticas religiosas y familiares. Smithsonian Magazine describe cómo las familias mexicanas elaboran ofrendas con fotografías, velas, dulces, adornos y alimentos preferidos de sus seres queridos fallecidos. Estos altares, aunque puedan coincidir visualmente con la decoración de Halloween por la proximidad de las fechas (31 de octubre, 1 y 2 de noviembre), responden a prácticas con un sentido diferente.

Las linternas de calabaza tienen su origen en una costumbre de las islas británicas que utilizaba nabos y otros vegetales ahuecados (Imagen Ilustrativa Infobae)

La UNESCO, que en 2008 inscribió la festividad indígena dedicada a los muertos de México en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, detalla que las familias preparan pétalos de flores, velas y ofrendas para guiar el camino de los difuntos desde el cementerio hasta el hogar. También colocan los platillos favoritos de la persona fallecida alrededor del altar doméstico o en la tumba. A diferencia de una ambientación temática general, cada ofrenda del Día de Muertos está ligada a la memoria de una persona específica, construyendo una presencia simbólica en el hogar, el cementerio o el espacio comunitario.

La festividad de Halloween reúne influencias de la celebración celta de Samhain y de las conmemoraciones cristianas de Todos los Santos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Fuente: Infobae

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