Estados Unidos | El aumento del precio de la gasolina y la inflación se han convertido en factores determinantes que complican las perspectivas de los candidatos republicanos para retener el control de ambas Cámaras del Congreso en las próximas elecciones de mitad de mandato. Estos indicadores económicos explican las dificultades que enfrenta el partido en una campaña dominada por el alto costo de vida y la desaprobación de la gestión del presidente Donald Trump.
En febrero, el precio promedio de la gasolina regular era de 2,98 dólares por galón y la inflación interanual se situaba en 2,4%. Ocho meses después, el precio de la gasolina ha escalado a 4,17 dólares por galón, con un pico de 4,79 en mayo, y la inflación interanual alcanzó el 3,7% en septiembre. Este incremento se atribuye al impacto global de la guerra en Medio Oriente y el bloqueo del estrecho de Ormuz, que afectaron los precios de la energía.

Las encuestas reflejan el descontento de los ciudadanos. Un estudio de Reuters/Ipsos reveló que el 78% de los estadounidenses atribuye a las políticas de Trump el hecho de que los precios suban más rápido que los salarios, y la aprobación presidencial ha caído al 32%. Además, un estudio de AP-NORC publicado por la CNN indica que ocho de cada diez estadounidenses desaprueban la labor del magnate en materia de inflación, un nivel superior al de otros presidentes que enfrentaron crisis.
Expertos coinciden en que este escenario ha beneficiado a los candidatos demócratas en estados clave. Las proyecciones sugieren que la oposición podría retomar el control de la Cámara de Representantes, que renueva sus 435 bancas, y tienen esperanzas de obtener también la mayoría en el Senado, donde están en juego 35 de sus 100 asientos.

Nate Silver, gurú electoral, comentó que la ventaja demócrata en la disputa por el Senado podría no existir si Trump no hubiera iniciado la guerra con Irán, que provocó la subida del precio de la gasolina. Silver explicó que existe una correlación clara entre el descenso en la popularidad de Trump desde enero de 2025 y los precios de la gasolina, así como la inquietud económica.
Figuras demócratas han criticado la promesa incumplida de Trump de controlar la inflación y su política de aranceles globales, que encarecieron productos extranjeros. El senador demócrata Jon Ossoff (Georgia) señaló en un acto en Atlanta que, bajo la presidencia de Trump, llenar el tanque, la heladera, ir al médico o dar energía al hogar cuesta más que nunca. Douglas Holtz-Eakin, ex economista jefe del Consejo de Asesores Económicos durante el mandato de George W. Bush, indicó a The New York Times que el nivel de vida está disminuyendo y los votantes atribuyen la responsabilidad al gobierno de Trump.

Nick Beauchamp, profesor de ciencia política de la Universidad Northeastern, recordó que el partido en el poder suele perder unos 25 escaños en la Cámara de Representantes en las elecciones de mitad de mandato, y que la aprobación presidencial y el estado de la economía son factores clave en este resultado.
En septiembre, la Reserva Federal subió los tipos de interés por primera vez desde julio de 2023 para combatir una inflación “demasiado alta”, a pesar de las presiones de Trump para que los recortara. Esta medida se tomó ante la falta de señales de que los aumentos de precios se enfriarán en los próximos meses debido al impacto de la guerra en Medio Oriente.
Aunque el crecimiento experimentó una suba de su tasa anualizada del 3,4% en el tercer trimestre, gracias al consumo y a las inversiones en inteligencia artificial, los especialistas no creen que este dato influya significativamente en los comicios. Doug Heye, estratega republicano, afirmó a Bloomberg que los electores no votan sobre el PBI, sino que la inflación sigue siendo la cifra más importante, lo que se alinea con la frustración de los votantes por los precios.

El actual líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries (Nueva York), quien se espera asuma como presidente en enero, ha prometido que la “agenda de asequibilidad” de su partido reducirá el costo de vida. Por su parte, Trump ha calificado el término “asequibilidad” como una “estafa” y una “narrativa falsa” de los demócratas, prometiendo que los precios bajarán una vez que termine la guerra en Medio Oriente.

Fuente: La Nación Argentina
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