Perú | El Instituto Geofísico del Perú (IGP) reportó una serie de movimientos telúricos en varias regiones del país. El sismo de mayor magnitud alcanzó los 4.3 grados y se registró a las 23:05:39, con epicentro a 19 kilómetros al sur de Chupaca, en la región Junín, a una profundidad de 11 kilómetros. Este evento tuvo una intensidad III en Chupaca.
Otros sismos reportados incluyen uno de magnitud 4.1 a las 10:15 al sureste de Tacna, con una profundidad de 134 kilómetros, y una intensidad II-III en la ciudad de Tacna. Posteriormente, un movimiento de magnitud 3.5 se localizó a 14 kilómetros al noroeste de Aguaytía, Ucayali, con 15 kilómetros de profundidad y una intensidad II-III.
Por la noche, se registró un sismo de 3.9 grados a 23 kilómetros al oeste de Locumba, en la región de Jorge Basadre (Tacna), con 15 kilómetros de profundidad e intensidad III. Minutos después, a las 21:02, otro sismo de magnitud 3.8 ocurrió a 22 kilómetros al sur de Chupaca, Junín, con una profundidad de 10 kilómetros e intensidad III.

El IGP también informó sobre un sismo de magnitud 3.6 el domingo 1 de noviembre, a las 8:50 a. m., con epicentro a 43 kilómetros al oeste de Santa Cruz de Succhabamba, Cajamarca, y una profundidad de 13 kilómetros.
Históricamente, la costa central de Perú, incluyendo Huarmey, ha sido afectada por sismos de gran magnitud, como los de 1940 (8.0 Mw), 1966 (7.5 Mw), 1970 (7.7 Mw), 1974 (7.5 Mw) y 1996 (7.7 Mw). El IGP ha identificado zonas de acumulación de esfuerzos en la costa peruana, una de ellas en la región central, que podría generar un sismo de entre 8.5 y 8.7 Mw.
Especialistas del IGP han señalado una zona de silencio sísmico frente a las costas del sur de Perú, en Arequipa, Moquegua y Tacna, donde no se ha liberado energía acumulada en décadas. Esta situación podría derivar en un sismo de gran magnitud en el futuro, por lo que se recomienda mantener protocolos de prevención activos en estas regiones de alto riesgo sísmico.

Ante la posibilidad de sismos, las autoridades recomiendan mantener la calma, identificar zonas seguras en el hogar, establecer rutas de evacuación y puntos de encuentro, y participar en simulacros. Es fundamental contar con una mochila de emergencia con agua, alimentos no perecibles, linterna, botiquín, documentos personales, radio portátil, ropa de abrigo y mascarillas. Para quienes viven en edificios elevados, se aconseja permanecer dentro durante el movimiento, alejarse de ventanas y protegerse bajo muebles sólidos o junto a columnas estructurales, y no usar ascensores. Después de un sismo, se debe revisar la vivienda, cortar el suministro eléctrico y de gas si hay daños, y comunicarse con familiares y autoridades mediante mensajes de texto para evitar la saturación de líneas telefónicas.








Fuente: Infobae
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