Felipe González gobernó España por casi 14 años, impulsando el Estado del bienestar y enfrentando escándalos de corrupción y los GAL

España | Felipe González lideró el Gobierno durante casi 14 años, desde 1982 hasta 1996, a través de cuatro legislaturas consecutivas del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Durante su mandato, el país experimentó una transformación económica de un modelo industrial a uno basado en servicios, se integró a la Comunidad Europea y estableció las bases de la sanidad y educación universales.

El ciclo socialista concluyó en medio de escándalos de corrupción y la revelación de que el Estado había financiado una organización parapolicial, los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL), para combatir ilegalmente a ETA. Las investigaciones judiciales posteriores demostraron que los GAL, responsables de 27 asesinatos entre 1983 y 1987, fueron financiados y protegidos desde el Ministerio del Interior. En 1998, el Tribunal Supremo condenó al exministro del Interior José Barrionuevo y al exsecretario de Estado de Seguridad Rafael Vera por el caso Marey, aunque sus penas fueron parcialmente indultadas.

Felipe González, expresidente del Gobierno. (Eduardo Parra/Europa Press)

González asumió la presidencia del Gobierno el 28 de octubre de 1982, tras la victoria del PSOE con el 48,11% de los votos y 202 diputados, la primera mayoría absoluta en la democracia española y la cifra de escaños más alta hasta ese momento. La participación electoral alcanzó el 79,97%, la más alta en la historia democrática del país. Alfonso Guerra fue nombrado vicepresidente.

El PSOE revalidó su mayoría absoluta en las elecciones de 1986 y 1989, aunque con márgenes de escaños cada vez más ajustados. En 1993, González ganó nuevamente, pero sin mayoría absoluta, lo que lo obligó a buscar apoyos parlamentarios externos. La cuarta legislatura finalizó anticipadamente en marzo de 1996, cuando el Partido Popular (PP), bajo el liderazgo de José María Aznar, puso fin a 14 años de gobiernos socialistas.

Imagen de Felipe González en su juventud, con Alfonso Guerra a su lado.

Durante su primer periodo (1982-1986), conocido como la “década del cambio”, el Gobierno se propuso generar empleo, controlar la inflación y reactivar la economía. Se aprobaron la Ley de Objeción de Conciencia, la despenalización parcial del aborto y una reforma del Ejército para subordinarlo al poder civil. En esta etapa se sentaron las bases del Estado del bienestar con la Ley Orgánica del Derecho a la Educación (LODE) en 1985, que creó los centros “concertados” para financiar escuelas privadas con fondos públicos. Paralelamente, se llevó a cabo una reconversión industrial en sectores como la siderurgia y la construcción naval, lo que provocó la primera huelga general del periodo en 1985, en rechazo a la reforma de las pensiones. El 1 de enero de 1986, España ingresó en la Comunidad Económica Europea (CEE).

Firma en de los Pactos de la Moncloa, con Adolfo Suárez, Enrique Tierno Galván o Santiago Carrillo, además de Felipe González. (Europa Press)

En su segundo mandato (1986-1989), el PSOE mantuvo la mayoría absoluta. En marzo de 1986, el Gobierno convocó un referéndum sobre la permanencia en la OTAN, donde el “sí” se impuso con el 52% de los votos, bajo condiciones como no integrar la estructura militar, prohibir armas nucleares en España y reducir bases militares estadounidenses. Entre 1985 y 1992, España experimentó un crecimiento económico superior a la media europea. En 1986 se aprobó la Ley General de Sanidad, que estableció la salud pública como un derecho universal financiado por el Estado. Sin embargo, la relación con los sindicatos se deterioró, culminando en la huelga general del 14 de diciembre de 1988 contra el Plan de Empleo Juvenil.

El tercer Gobierno (1989-1993) se inició con el caso Juan Guerra a principios de 1990, que involucró al hermano del vicepresidente por el uso de un despacho oficial para negocios privados, lo que llevó a la salida de Alfonso Guerra de la vicepresidencia en enero de 1991. Este escándalo afectó al PSOE en las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 1991. Este mandato también estuvo marcado por eventos como los Juegos Olímpicos de Barcelona y la Expo de Sevilla en 1992, y la aprobación de la Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE) en 1990, que extendió la enseñanza obligatoria y gratuita hasta los 16 años. En mayo de 1991, el caso Filesa, una trama de financiación ilegal del PSOE, salió a la luz. Para 1992, el gasto social representaba más del 20% del PIB, frente al 9,9% de 1977, logrando cobertura universal en sanidad, educación y pensiones.

Felipe González, expresidente del Gobierno. (Eduardo Parra/Europa Press)

La última legislatura de Felipe González (1993-1996) se caracterizó por la “legislatura de la crispación” y la acumulación de escándalos. Además del caso Filesa, surgieron el caso Banesto, que resultó en la condena de Mario Conde, y el “caso Roldán”, por la fuga y posterior condena del exdirector general de la Guardia Civil Luis Roldán. A pesar de esto, en abril de 1995 se logró el Pacto de Toledo, un acuerdo para garantizar el futuro del sistema de pensiones. La retirada del apoyo de CiU precipitó elecciones anticipadas en marzo de 1996, donde el PP ganó con 156 escaños frente a los 141 del PSOE, con una diferencia de apenas 300.000 votos. González dejó la presidencia después de 13 años y medio, pasando a liderar la oposición.

Fuente: Infobae

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