Perú | El ministro de Justicia, Ernesto Álvarez, ha reconocido la posibilidad de corrupción en el penal El Milagro de Trujillo, luego de un enfrentamiento entre internos que resultó en tres fallecidos y ocho heridos. Álvarez vinculó los conflictos entre presos con una reducción del poder de las bandas dentro del centro penitenciario.
Según reportes de Exitosa, una carta atribuida a un recluso del pabellón cuatro denunció cobros semanales de 10 soles a más de 600 internos, además de 15 soles adicionales para evitar requisas del Instituto Nacional Penitenciario (INPE). El medio radial también señaló que el escrito sugiere una presunta red de protección que involucraría a cabecillas de bandas criminales, alcaldes y a la anterior dirección del penal, bajo la gestión de Wilson de la Torre Valderrama, quien fue destituido en septiembre de este año.

El altercado tuvo lugar en el pabellón cuatro. Entre los fallecidos se encontraba Alexander Zapata Miranda, delegado de ese sector y encarcelado por extorsión desde 2015, según Perú21. Cuatro reclusos fueron trasladados al Hospital Regional de Trujillo, donde tres murieron a causa de la gravedad de sus heridas, mientras que otro permanece internado en estado grave. La emergencia implicó el uso de objetos punzantes.
El ministro Álvarez explicó que las confrontaciones son resultado de la disputa por el control dentro de la cárcel. "El espacio de manejo de las bandas que operan al interior del penal, al reducirse, genera reyertas y peleas, porque cada vez es menor el poder que pueden tener", declaró Álvarez a la emisora. Al ser consultado sobre las acusaciones contra efectivos del INPE y el exdirector del establecimiento, el titular de Justicia afirmó que "hay malos efectivos hasta en la ONU" y no descartó responsabilidades institucionales. Precisó que la revisión de la situación tomará varios meses.

El INPE informó que los internos involucrados en la reyerta fueron aislados y que un equipo especializado intervendrá para evaluar el incidente. La institución también ordenó reforzar los controles, la seguridad y la vigilancia en los penales del país. Como consecuencia del incidente, diez presos del penal El Milagro fueron trasladados al penal de Challapalca, en Tacna, en un operativo que incluyó a los reclusos con la cabeza rapada, ropa blanca y esposas, bajo un protocolo que evoca el régimen penitenciario de El Salvador.
La presidenta de la República, Keiko Fujimori, estuvo presente en el establecimiento penitenciario para conocer los detalles del enfrentamiento y supervisar las acciones. La respuesta del Ejecutivo incluye cambios en la distribución de la población penitenciaria, una nueva clasificación de los internos, mayores restricciones de seguridad y modificaciones en la administración de las cárceles. El Gobierno también planea reforzar las actividades productivas dentro de los establecimientos penitenciarios.

Fuente: Infobae
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