Ecuador | Las inundaciones en la isla Santa Cruz, parte del archipiélago de Galápagos, han afectado a aproximadamente 2.000 familias y han causado la muerte de una persona, según el balance actualizado de las autoridades locales. La alcaldesa del cantón, Fanny Uribe, confirmó el miércoles 4 de noviembre que no hay personas desaparecidas, a pesar de que los informes iniciales de los organismos de emergencia habían reportado dos ciudadanos con paradero desconocido.
La emergencia se inició la noche del viernes 30 de octubre debido a intensas precipitaciones que provocaron el desbordamiento de cauces naturales y la acumulación de agua en áreas residenciales. Las inundaciones impactaron tanto a las poblaciones de la parte alta de Santa Cruz como a varios barrios de Puerto Ayora, el principal centro urbano y turístico de la isla, ubicada a unos 1.000 kilómetros de la costa continental ecuatoriana.

La alcaldesa Uribe informó que al menos nueve sectores permanecen bajo medidas de evacuación mientras se realizan inspecciones para determinar la seguridad de las viviendas. Entre 130 y 160 personas se encuentran en refugios temporales, mientras otras familias han buscado alojamiento con parientes o conocidos. La cifra de 2.000 familias afectadas es una estimación municipal y está sujeta a verificación, con equipos técnicos realizando inspecciones casa por casa para identificar daños estructurales, pérdidas de bienes y condiciones de habitabilidad. Se espera que los resultados de este levantamiento estén disponibles en aproximadamente dos días.
Uno de los indicadores de la magnitud de la emergencia es la acumulación de residuos, con unas 600 toneladas de escombros contabilizadas hasta el momento, mientras continúan las labores de limpieza. Las autoridades han solicitado a los residentes de al menos nueve sectores que no regresen a sus viviendas sin autorización expresa para evitar riesgos en inmuebles afectados por la fuerza del agua, sedimentos o inestabilidad del terreno. Localidades como Bellavista, Santa Rosa, Aguacatal, Miramar, Divino Niño, La Cascada y La Unión registraron daños.

En algunos barrios, el nivel del agua alcanzó varios metros, requiriendo evacuaciones con pequeñas embarcaciones. Freddy López, comandante del Cuerpo de Bomberos de Santa Cruz, explicó que en sectores como La Cascada y La Unión las inundaciones llegaron hasta tres metros de altura. Los equipos de rescate utilizaron kayaks y embarcaciones neumáticas, y vecinos también participaron en las tareas de evacuación.
La emergencia ha obligado a suspender temporalmente las actividades escolares, y el retorno a clases dependerá de las evaluaciones de seguridad. Las lluvias también afectaron infraestructura esencial, incluyendo la carretera que conecta las zonas pobladas de la isla con el canal de Itabaca, punto de acceso al aeropuerto de Baltra. Se registraron interrupciones en el suministro eléctrico y dificultades en el abastecimiento de agua, aunque ELECGALÁPAGOS restableció el servicio eléctrico la noche del 31 de octubre. El sistema de abastecimiento de agua también requirió trabajos de recuperación.

La respuesta gubernamental incluyó el envío de más de diez toneladas de ayuda humanitaria, coordinada con las Fuerzas Armadas, que consistió en 800 kits de primera respuesta, 250 kits para dormir y equipos para limpieza y drenaje.

Fuente: Infobae
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