La presidente de la República, Laura Fernández, sostuvo este lunes una reunión de alto nivel con jerarcas del Poder Judicial en Casa Presidencial, en un encuentro marcado por cuestionamientos al funcionamiento del sistema judicial, llamados a reformas profundas y tensiones institucionales relacionadas con seguridad, crimen organizado y autonomía de poderes.
La cita reunió a representantes de los principales órganos judiciales y de seguridad del país, en lo que se convirtió en el primer gran acercamiento formal entre el nuevo gobierno y la cúpula judicial desde el inicio de la administración Fernández.
Por parte del Poder Judicial participaron el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Orlando Aguirre; la magistrada Patricia Solano, presidenta de la Sala III; el fiscal general Carlo Díaz; y el director interino del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Michael Soto.
En representación del Ejecutivo estuvieron la propia presidenta Laura Fernández, junto con ministros y jerarcas vinculados al área de seguridad y gobernabilidad.
Gobierno exige cambios al sistema judicial
Previo al encuentro, Fernández había adelantado públicamente que buscaría impulsar “reformas profundas” dentro del Poder Judicial, argumentando que el país enfrenta una crisis de seguridad que requiere respuestas más rápidas y contundentes.
Durante la reunión, la mandataria cuestionó la efectividad del sistema judicial y criticó lo que considera debilidades en la administración de justicia frente al crecimiento del narcotráfico y el crimen organizado.
Entre los temas abordados estuvieron:
- Liberación de sospechosos por decisiones judiciales.
- Retrasos procesales.
- Manejo del presupuesto judicial.
- Coordinación entre instituciones de seguridad.
- Reformas legales y estructurales.
Fernández también aseguró que el Ejecutivo entrega recursos económicos al Poder Judicial incluso por encima de los porcentajes constitucionales establecidos, por lo que pidió mayor eficiencia y resultados concretos.
La presidenta afirmó que no considera razonable ampliar el presupuesto judicial si antes no se revisan indicadores de desempeño y eficacia institucional.

Seguridad y crimen organizado dominaron la agenda
La reunión se produjo en un contexto de creciente preocupación nacional por el aumento de homicidios, violencia ligada al narcotráfico y expansión de estructuras criminales.
Según trascendió, uno de los principales objetivos del encuentro fue fortalecer la coordinación entre el Poder Ejecutivo, la Fiscalía y el OIJ para mejorar la persecución penal y acelerar procesos relacionados con organizaciones criminales.
El Gobierno insistió en la necesidad de revisar mecanismos legales vinculados con:
- Beneficios penitenciarios.
- Ejecución de penas.
- Medidas cautelares.
- Tramitación de causas penales.
- Herramientas contra estructuras de crimen organizado.
Tensión por independencia judicial
Aunque ambas partes coincidieron en la necesidad de mejorar el sistema judicial, también quedaron en evidencia diferencias importantes sobre el alcance de las reformas planteadas por el Ejecutivo.
La presidente Fernández ha mantenido un discurso crítico hacia el Poder Judicial desde antes de asumir el cargo, señalando supuestas deficiencias estructurales y denunciando lo que considera falta de contundencia frente a la criminalidad.
Incluso, durante el encuentro se discutieron señalamientos del oficialismo sobre una eventual “persecución judicial” contra integrantes del gobierno, un tema que no logró consenso con los representantes de la Corte Suprema.
Por su parte, el presidente de la Corte, Orlando Aguirre, reiteró la disposición del Poder Judicial para analizar reformas y mejorar procedimientos, aunque dejó claro que cualquier modificación debe respetar:
- La independencia judicial.
- La separación de poderes.
- El Estado de Derecho.
- La autonomía constitucional del Poder Judicial.
Sectores judiciales han manifestado preocupación por el tono confrontativo utilizado por el Ejecutivo en torno a las reformas, advirtiendo sobre posibles riesgos institucionales si se debilitan contrapesos democráticos.
Posible referéndum sobre reformas
Tras la reunión, Laura Fernández indicó que no descarta impulsar reformas mediante un eventual referéndum nacional si las iniciativas no avanzan en la Asamblea Legislativa.
La mandataria ha defendido la necesidad de una transformación institucional profunda y ha vinculado varias de sus propuestas a su proyecto político de reestructuración del Estado.
Entre las reformas que el Ejecutivo pretende impulsar figuran:
- Cambios procesales.
- Reformas penales.
- Revisión de competencias institucionales.
- Mayor control sobre beneficios carcelarios.
- Ajustes al funcionamiento judicial.
Aunque todavía no se han presentado textos definitivos, el tema ya genera debate entre sectores políticos, jurídicos y académicos.
Acuerdos preliminares
Pese a las diferencias, ambas partes anunciaron algunos acuerdos iniciales relacionados con cooperación interinstitucional en materia de seguridad y seguimiento a temas prioritarios.
Entre ellos destacan:
- Mayor coordinación operativa entre instituciones.
- Revisión de procesos vinculados al crimen organizado.
- Espacios permanentes de diálogo.
- Seguimiento técnico a propuestas de reforma.
Sin embargo, los aspectos más sensibles relacionados con cambios estructurales al Poder Judicial continúan abiertos y podrían convertirse en uno de los principales focos de confrontación política durante los próximos meses.
La reunión marca el inicio de una nueva etapa en la relación entre el Ejecutivo y el Poder Judicial, en medio de una creciente discusión nacional sobre seguridad, independencia judicial y reformas al sistema de justicia costarricense.
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