Trump afirma que Rusia ‘perdió el control’ de su industria de diésel debido a la guerra con Ucrania

El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado que Rusia "lamentablemente perdió el control" de su industria de diésel como consecuencia de la guerra con Ucrania. Según Trump, un número significativo de refinerías rusas de diésel han quedado fuera de servicio, al menos temporalmente, tras ataques.

Trump reiteró su llamado a finalizar el conflicto, al que calificó de "ridículo e interminable", afirmando que provoca la muerte de aproximadamente 25.000 personas al mes, en su mayoría soldados. Esta declaración fue publicada en su red social.

Información basada en datos de la industria sugiere que la mitad de las seis mayores refinerías productoras de diésel en Rusia han reducido considerablemente su producción o la han suspendido por completo durante septiembre, a causa de los ataques con drones ucranianos.

Columnas de humo se elevan de incendios en una refinería petrolera tras un ataque con drones ucranianos, en el marco del conflicto entre Rusia y Ucrania, en Moscú, Rusia, el 20 de septiembre de 2026 (REUTERS/Stringer)

Como resultado de estos impactos, Rusia, que previamente fue uno de los principales exportadores mundiales de diésel, se vio obligada a imponer una prohibición temporal a la venta de este combustible en el exterior, medida vigente hasta finales de septiembre y que Moscú evalúa extender por un mes adicional.

El efecto de esta situación también se ha sentido en el mercado estadounidense, donde el precio promedio del diésel alcanzó un récord de 6,27 dólares por galón el 15 de septiembre, según la asociación de automovilistas AAA. Este aumento genera presión sobre Trump de cara a las elecciones legislativas de medio término.

A pesar de un anuncio previo de Trump el 14 de septiembre sobre una tregua en los ataques energéticos entre Kiev y Moscú, ambos países continuaron atacando su infraestructura energética. Horas después del mensaje de Trump, fuerzas ucranianas atacaron una refinería de Rosneft en la región de Samara, provocando un incendio. El 17 de septiembre, otro ataque ucraniano con drones dañó una refinería a unos 300 kilómetros de Moscú, mientras bombardeos rusos hirieron a 18 personas en diversas ciudades ucranianas, incluyendo Kiev, Odesa y Zaporiyia.

Autos hacen fila para cargar combustible en una estación de Lukoil, en medio de la escasez provocada por los ataques aéreos ucranianos contra refinerías rusas y los recortes en la producción de nafta, en el marco del conflicto entre Rusia y Ucrania, en Moscú, Rusia, el 17 de agosto de 2026 (REUTERS/Anastasia Barashkova/archivo)

La situación se enmarca en una escalada de medidas económicas cruzadas. Moscú anunció recientemente que tomó el control de una fábrica de la empresa estadounidense Aptar, ubicada en Vladimir, poniéndola bajo "administración temporal" de una compañía rusa. Esta acción sigue a la confiscación de activos rusos de la suiza Sika y otros tres grupos franceses, y se presenta como represalia por nuevas sanciones aprobadas por legisladores estadounidenses contra Rusia la semana pasada.

La suba del diésel presiona a Trump de cara a las elecciones legislativas de medio término.

Fuente: Infobae

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